COMPÁS DE ESPERA

COMPÁS DE ESPERA

Este compás no se refiere al silencio que dura el tiempo marcado por el signo que determina el ritmo en una composición musical, sino a la parada obligatoria que estamos haciendo los ciudadanos en espera de soluciones que hagan aparecer brotes verdes de esperanza en nuestro futuro.

Nos gustaría saber el tiempo que falta para que quienes aparentan representarnos en el Parlamento, los Concejos Municipales y las Diputaciones Provinciales, acaben finalmente representándonos en dichas Instituciones.

Quisiéramos saber cuánto tiempo debemos esperar aún para que los gobiernos sucesivos dejen de mentirnos y los políticos justifiquen con su trabajo los sueldazos, dietas y jubilaciones que se llevan en crudo.

Desearíamos tener una idea aproximada de las horas y días que debemos aún permanecer a la puerta de los juzgados, esperando que los magistrados nos expliquen algunas sentencias difíciles de comprender para los humildes mortales.

Sería bueno que alguien nos dijera en qué momento van a desaparecer los políticos de los procesos judiciales, y cuándo los partidos políticos abandonarán la desvergüenza de incluirlos en sus listas electorales.

Pedimos que se nos diga el tiempo aproximado que falta para que se extinga la ley de impunidad que ampara a enfermos psicopatológicos que con su megalomanía han despilfarrado nuestro dinero en estériles caprichos.

Estamos impacientes por saber si el rey va a presentar finalmente su candidatura oficial en las elecciones democráticas a la presidencia de la Tercera República Española, porque a muchos les gustaría botarle.

Aspiramos a saber qué día podremos abrir indistintamente cualquier periódico para estar objetivamente informados, sin manipulaciones tendenciosas, silencios cómplices y recortes oportunistas.

Anhelamos saber cuándo los ladrones de guante blanco, los políticos corruptos y los banqueros que han metido la mano en la caja, van a devolver lo que se han llevado, aunque haya prescrito el delito.

Finalmente, quisiéramos saber si van a ponernos sillas en la sala de espera donde nos encontramos, porque estamos cansados de estar de pie esperando unas respuestas que no llegan, y el cansancio excita los ánimos, produce malestar, genera indignación y enaltece el espíritu agresivo.

Un comentario en «COMPÁS DE ESPERA»

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