ANTE LA HUELGA GENERAL

ANTE LA HUELGA GENERAL

La experiencia de mis años por Centroeuropa me permitió constatar fielmente la complementariedad entre la Europa del norte y la del sur, siendo la primera racionalista, tecnológica y productiva y la segunda sensitiva, humanista y lúdica, dándose una a la otra lo que cada una tenía que a la otra le faltaba.

Pero las cosas han cambiado en poco tiempo y la tendencia a la homogeneización social, política y laboral se ha impuesto, con victoria de los proyectos norteños. Ello, aunque todos salgamos perdiendo, nadie se entere de lo que ha pasado y la resignación se haya apoderado de los corazones rebeldes.

En tiempos no muy lejanos, Alemania se conformaba con exportar maquinaria y tecnología, es decir, coches, motos, electrodomésticos, televisiones y cuantos aparatos pasen por vuestra la mente. Pero desde hace unos años ha dado el paso definitivo para acabar con el proyecto sureño, exportando también su modelo laboral y productivo con una exigencia impositiva sin precedentes, vendiendo al mundo un milagro alemán incompatible con el sentimiento austral.

Cierto es que enarbolan la bandera del éxito presumiendo de haber reducido el paro en ocho años en dos millones de personas, pasando de cinco a tres millones de parados, pero los procedimientos empleados para conseguirlo no pueden ser aceptados por una sociedad humanista, culta y solidaria que rechaza métodos mercantilistas insolidarios para conseguir los fines impuestos por una plutocracia sin escrúpulos, que se da golpes de pecho en las iglesias y merienda chocolate con churros en suntuosos salones con prelados.

No puede hablarse de reducción del paro si éste va acompañado de trabajos basura y desprecio laboral. No puede elogiarse una reforma que abarata el trabajo y flexibiliza el despido. No puede hablarse de un milagro que sacrifica salarios, disminuyendo la protección y rebajando la calidad. Sobre todo si detrás del escenario se oculta entre bambalinas el deseo de obtener una mayor rentabilidad por parte de la minoría privilegiada que vive del sudor ajeno.

4 comentarios en «ANTE LA HUELGA GENERAL»

  1. Es muy importante tu mensaje y es difícil entenderlo si no has, (como tu), conocido la cultura y el afán de poder sin medida que mueve, la plutocracia sin escrúpulos.

    Casi 30 años trabajando para los alemanes, me obligaron a desear olvidarme que había trabajado en una de sus EMPRESAS. Lo malo del caso es que captaban nacionales, (sin patria), para imponer su catecismo. No comulgué con el sistema y después de unos años muy duros, abandoné mi profesión, dejé de luchar y de trabajar.

    Imposible mantener a golpe de imposición, una cultura socio/laboral basada en la honradez. Los rebeldes, cada vez son mas y con mas razones. » Vale mas ser un pequeño amo que no un gran criado».

    Caer en las redes de esa minoría privilegiada, con la esperanza de pertenecer a ella, creará desilusiones cuándo se caiga la venda de los ojos. Esperemos que no sea demasiado tarde para las personas honradas; los viles, lo tienen bien merecido.

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