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Día: 13 diciembre 2013

SERVIDUMBRE DEL MORBO

SERVIDUMBRE DEL MORBO

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Leo con estupor que la “Princesa del pueblo” se ha travestido en escritora de éxito según Wikipedia, aprovechando su elemental educación, vulgar dicción, grosera expresión, escueto vocabulario, deficiente cultura y dificultad lectora, llegando a liderar la lista de libros más vendidos, con una obra de cuyo nombre yo tampoco quiero acordarme.

Es difícil pensar que los miles de lectores de las páginas redactadas por esta escribidora, lo hagan para deleitarse con su manejo del lenguaje, recrear el espíritu con sus descripciones narrativas o disfrutar con la originalidad del argumento, porque nadie puede dar lo que no tiene, y a esta mujer le falta sabiduría y le sobra desparpajo.

¿Qué ofrece, pues, el libro de “La Esteban”? Sin ánimo de ofender a los responsables de Espasa, ni al prologuista-entrevistador Izaguirre, ni a la protagonista, ni siquiera a San Judas que la resucitó a la vida, el libro de “La de San Blas” no ofrece sino morbo a los lectores aficionados a insultos, gritos, soecidades, llanto, amenazas y uñas afiladas.

Esta famosilla, cuyo mérito en la vida ha sido tener un hijo de soltera con un torero, ha tenido a bien seguir los consejos de su representante, apoyarse en los amigos “salvadores” y dejarse empujar por la familia, para tomar su telenovelada vida por bandera y lanzarse a las estanterías, recordando a los morbosos su origen humilde, su lucha, su embarazo por un hombre rico, los desprecios sufridos, su drogadicción y la amenaza de muerte por su hija.

Este icono postmoderno de la España morbosa, negra, profunda, cutre y zafia, se embolsa miles de euros por cada sonido gutural que emite sin vergüenza en los platós televisivos comerciales, asegurando que está “de puta madre”, mientras llama “cabronazo” al yerno real y afirmando por sus “cojones” que los españoles saben hacer el amor, siendo los periodistas de la prensa rosa “unos hijos de…”, porque a ella le sale “del potorro o del chichi lavado en el bidel, ¿vale?”.