PALABRAS DESLIZANTES

PALABRAS DESLIZANTES

imagesHay un gran comercio de palabras. Se venden, se prestan, se cambian y hasta se dan, con honor, palabras. Palabras para la pena, para las urnas, para la muerte, para la cuna y para la vida. Palabras altas y bajas; duras y tiernas; agrias y dulces; gruesas y finas. Palabras en manos de palabreros que embaucan, hipnotizan, deslumbran, hieren y ciegan.

Hay también palabras deslizantes que se pronuncian desde la cumbrera de un tejado que vierte sus aguas a corazones bien distintos, descosiendo las tejas o zurciéndolas, según que las palabras se deslicen a un lado u otro del filo que separa las dos vertientes protectoras de lluvia, evitando goteras y vías de agua que puedan ahogar la conciencia de los moradores que se protegen bajo las cumbreras.

Son las mismas palabras pero con distinto significado, según se caigan al norte o al sur, porque las mismas voces ofenden a quienes viven al norte de la vida y consuelan a los que sobreviven en el sur, como sucede con las palabras: justicia, igualdad y solidaridad, cuando la injusticia promueve insolidariamente la desigualdad.

La forma de evitar este deslizamiento de las palabras desde el caballete, es invertir los tejados poniéndolos hacia arriba, pero esto no es posible porque se inundarían las habitaciones sociales, quebrarían sus muros de la casa y nos quedaríamos sin espacio para vivir, ni palabras para invocar el milagro de la redención de la miseria.

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