ISLAS CON TESOROS

ISLAS CON TESOROS

Un día como hoy de hace 162 años nacía en Edimburgo Robert Louis Stevenson, autor de «La isla del tesoro», novela protagonizada por el joven Jim Hawkins, que hoy tendría otro título y argumento si el autor viviera entre nosotros, porque en el momento actual no hay una sola isla con tesoro, sino muchas que custodian el dinero evadido por depredadores de países empobrecidos.

Islas transformadas en paraísos financieros para multimillonarios insolidarios, sin excesivos escrúpulos de conciencia, que ponen a buen recaudo sus tesoros económicos ante la pasividad de los políticos que miran para otro lado, más ocupados en esquilmar las huchas sudorosas de ciudadanos indefensos.

En islas Caimán, Cook, Malvinas, Marianas, Salomón, Vírgenes, Bahamas, Mauricio y tantas otras, se ocultan tesoros robados con trampas legales y financieras que es preciso recuperar. Islas que aplican regímenes tributarios muy favorables a ciudadanos y empresas que se domicilian en ellas para eludir impuestos en los países donde disfrutan de servicios públicos pagados por otros ciudadanos mucho más débiles que ellos en términos económicos.

Si Stevenson viviera hoy entre nosotros, el argumento de su novela tendría mucho que ver con el bloqueo de esas islas por ciudadanos empobrecidos, para recuperar el dinero robado al país en una oprobiosa evasión de impuestos que evitaría sarnas, piojos, pizarrines, braseros de cisco, sabañones y miserias de otra época a la que están empeñados en llevarnos de nuevo quienes nunca volverán a ella.

Un comentario en «ISLAS CON TESOROS»

  1. Siempre nos quedará la Isla de San Simón.
    Esta vez me quedo con Julio Verne.
    La historia real, del año 1702 en el interior de la ría de Vigo en que sucede la batalla de Rande o batalla de Vigo dentro de la ensenada de San Simón y delante de su isla , hábilmente mezclada con la leyenda y la literatura, del año 1870 con la publicación de Veinte mil leguas de viaje submarino de Julio Verme y la historia del Capitán Nemo y su submarino Nautilus.
    La historia nos dice que la escuadra de la coalición anglo-holandesa se enfrentó a la hispano-francesa, derrotándolos, hundiendo galeones, capturando navíos y saqueando Redondela. Vamos lo de costumbre en la historia cuando tenemos de aliado a los gabachos.
    Julio Verme sitúa los tesoros del Capitán Nemo en los galeones hundidos ante la Isla de San Simón. Y allí continúan hundidos los galeones de la Flota de la Plata, dando lugar a la polémica histórica acerca de si todavía esconden el tesoro que traían de las Américas.
    Tesoro compuesto por: Oro, Plata, Amatistas, Perlas, Diamantes, Cochinilla, Añil, Índigo, Maderas Nobles, Azúcar, Tapices, Géneros, Jengibre, Cuero, Pieles, Tabaco, Lana, Colorada, Algodón, Ámbar gris, Bezoar, bálsamos, jalape, machucan, zarzaparrilla, tamarindos, grana, palo de campeche, vainilla. Los números registrados al partir de Veracruz hablan de 3.650 cajas de a 3000 pesos cada una. También he leído que valorado en unos 50.000 millones de Euros actuales.
    Y que uno de los hermanos menores del Marques de Valladares, D. José Sarmiento Valladares, conde Moztezuma al estar casado con una nieta del emperador, venía a retirarse tras dejar el virreinato. ¿Pariente mío?. Ni idea. A mí que me registren, yo no tengo oro, ni palo de campeche. (?)
    Veinte mil leguas de viaje submarino siempre me atrajo y la historia de la Batalla de Rande también. Ahora más. A mi nieto, 5 años, ya le he largado la batallita y quiere fletar un barco, “La Perla” le llama, del que hace capitana a su hermana “para que mande”, para ir a buscarlo. Pero tenemos que salvar el obstáculo del “Kraken” gigante de las profundidades del mar.

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