COMIENZO DE LA DESGRACIA

COMIENZO DE LA DESGRACIA

La censura franquista nos impidió saber lo ocurrido en cuarenta años de corrupción que hicieron millonarios a tantos ministros y ediles, con nombres y apellidos que todos recordamos. Políticos que utilizaron la adhesión interesada a los Principios del Movimiento Nacional, el poder, la información privilegiada y el silencio de los medios de comunicación, en su propio beneficio.

Dicho esto, consideramos que fue clara intención de los inexpertos partidos políticos que ganaron las primeras elecciones democráticas de acabar con la corrupción heredada, y lo hubieran conseguido de haberse empeñado en ello, pero no fue así.

La continuidad del infortunio ciudadano se produjo hace ahora treinta y un años, una calurosa mañana de 1981, cuando el gabinete de dirección del Ayuntamiento de Madrid se reunió en el despacho del alcalde con el fin de estudiar la concesión de una contrata de limpieza para los distritos de Fuencarral, San Blas y Hortaleza, con un presupuesto de cuatro mil millones de pesetas y duración de cinco años.

Entre las empresas que presentaron proyectos de contratación figuraban FOCSA, CYCSA y SEMAT, saliendo beneficiada con la dichosa contrata de limpieza la empresa que ofreció mayores comisiones al partido de Aymerich, Puerta, Espelosín y Mella, comenzando ahí  nuestro calvario.

Podría haber sido otro, pero fue este el pistoletazo de salida y el salvoconducto que abrió las puertas a la democrática corrupción política en este país, incrementada exponencialmente en los últimos años, sin que veamos posible remedio a un estado generalizado de corrupción, despilfarro, abuso y enriquecimiento personal, origen de nuestra desgracia actual, de la que no va a sacarnos una casta política considerada por los ciudadanos como el tercer problema más importante del país, tras el paro y la crisis.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.