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Mes: mayo 2012

¿QUÉ PASA CON BANKIA?

¿QUÉ PASA CON BANKIA?

Eso me preguntaba ayer un buen amigo danés por correo electrónico, ¿qué pasa con Bankia, Paco? Pregunta fácil de responder, pero imposible de comprender para un hombre honrado como Bo Brönsted que hace del servicio público, vocación.

Cómo explicarle a un hombre así el atraco que se avecina, sin que Parlamento y fiscales muevan un dedo para evitar el hundimiento moral en que nos encontramos por culpa de un puñado de cuatreros embaucadores, que han vaciado las cajas de las Cajas metiendo mano en ella con indemnizaciones multimillonarias, descarado cinismo, nula responsabilidad, incompetencia manifiesta, encubrimiento político y absoluta impunidad.

Qué pasa con Bankia, Bo. Pues pasa que la casta política y financiera se ha ocupado en construir puentes para ellos mientras obligan al pueblo a caminar por arenas movedizas, que terminarán engullendo a los ciudadanos.

Pasa que no podrá aumentarse un 280 % el gasto en educación y sanidad; ni un 13 % el gasto social; ni 25 veces la inversión en cultura, porque ese dinero hay que dárselo a una ruinosa entidad, atareada en beneficiar a sus regidores.

Pasa que 16 altos cargos del Partido Popular trabajaban en Bankia junto a dos sindicalistos y un exministro del Partido Socialista, que no era socialista, por supuesto, aunque llevara el capullo de rosa en la mano.

Pasa que la apisonadora popular en el Parlamento se niega a crear una comisión que investigue lo sucedido en la entidad, por si las moscas, ya que las salpicaduras podrían manchar la ética política de que presumen.

Pasa que los ciudadanos estamos hartos de una situación de abuso, mamoneo, explotación, impunidad y despilfarro, que ya se hace insoportable y de consecuencias imprevisibles, si el gobierno no corta por lo sano la situación y se olvida de recortar derechos básicos ciudadanos,  porque la indignación, preludio de violencia, va en aumento cada día, y a nadie puede extrañar que termine cayendo la Bastilla.

GÓNGORA DELATOR

GÓNGORA DELATOR

Sabíamos que don Luis era festivo, conversador y sociable. También  que vivía con un lujo impropio de las mortificaciones sufridas por los clérigos de la época. Y pocos ignoran que gustaba de participar en timbas de naipes y aplaudir entusiasmado en las corridas de toros.

Pero lo que no sabíamos de este canónigo cordobés y capellán real del tercer Felipe, es que se hubiera atrevido a tomar la pluma para acusar de amancebamiento al primer inquisidor de la ciudad, como revela el manuscrito inédito que fue presentado ayer en la Biblioteca Nacional.

El culterano párroco descendió de las alturas  con la juventud de sus treinta y cinco años, para autografiar en cinco folios testificales ante el Santo Oficio cordobés, el 25 de febrero de 1597, que don Alonso Jiménez de Reynoso, se beneficiaba con gotas de sudor de los favores sexuales ofrecidos por la licenciosa María de Lara.

Hemos de agradecer a la hispanista Amelia de Paz el hallazgo del documento ofrecido ayer a los interesados en verlo, aunque su descubrimiento haya sido inesperado, como sucede algunas veces a quienes pasan horas, días, meses y años, buscando datos en cedularios, investigando legajos en archivos, indagando en bibliotecas y rastreando hemerotecas, sin reconocimiento popular alguno.

ESTADO DE DERECHO

ESTADO DE DERECHO

Un Estado de Derecho se caracteriza por someter todas las acciones políticas, laborales, sociales y personales, a las leyes vigentes, respetando la independencia de los tres poderes del Estado, así como el principio de legalidad y el de igualdad de todos los ciudadanos ante la ley. Demasiado hermoso para ser realidad, porque es otra la verdad.

Nadie duda que las leyes sean públicas, estables y defensoras de los derechos ciudadanos. Tampoco puede negarse la legalidad de su aprobación, la honradez con que se administran y su implementación. Lo que no está tan claro es que hayan conseguido plenamente los dignos objetivos que se proponen, a la vista de los resultados obtenidos.

Hay demasiadas vías de agua en las leyes, demasiada ingeniería financiera en las operaciones mercantiles, excesiva ingenuidad en los tribunales de justicia, mucho leguleyo con la toga al hombro, mentiras amañadas para escapar de la justicia, sobrada desvergüenza en los desvergonzados y abundante cemento armado en la cara de los políticos como para que el Estado de Derecho supere al Estado de Corrupción.

A pesar de ello, debemos confiar en los tribunales de justicia y tener con ellos la misma generosidad que Yavé tuvo con Abraham cuando negociaban la salvación de Sodoma, y conformarmos con ver en la cárcel de por vida a diez sinvergüenzas de los que hoy pisan moquetas con el alma corrompida, por muy saneada que tengan su cuenta corriente.

AL HOULA

AL HOULA

A la ciudad de Al Houla le cabe desde el viernes pasado el triste honor de estar incluida en la lista de ciudades malditas, donde la barbarie ha desatado su más abominable crueldad contra indefensos ciudadanos, cuyo único delito es haber nacido en un país tiranizado por sanguinarios al servicio de la sinrazón.

Tanto si la acción salvaje ha sido perpetrada por milicianos de Al Asad como si se trata de grupos terroristas descerebrados, tiene que haber condena perpetua a galeras, sin indulto posible ni redención de pena, para los matarifes que asesinaron a puñaladas y golpes de hacha a hombres, mujeres y 49 niños inocentes,  por mucho que aleguen ante la justicia “obediencia debida”.

Tengo dos amigos sirios de generaciones diferentes, uno médico y el otro estudiante, Raduan y Omar, con el pensamiento de luto, el corazón ensangrentado, los lagrimales secos y el alma suspendida por la incertidumbre de saber si los padres y hermanos que allí quedaron, sobrevivirán a las matanzas.

Hoy quiero estar más que nunca a su lado, rezando en mi descreencia por los familiares que en Siria esperan su turno en la morgue y por todos los vecinos que castañean los dientes de miedo en sus casas, a la espera de ser reducidos a cenizas o descuartizados por armas negras.

Pido irracionalmente a Yavé, Alá o cualquier otra deidad que consuele los espíritus de quienes aún viven, porque para los asesinados la redención es imposible. Y me abrazo solidariamente al dolor de estos dos amigos y de cuantos en la distancia se inclinan cada día hacia la Meca para implorar a un Dios que condena esta locura. Amén.

GARGANTA PROFUNDA

GARGANTA PROFUNDA

No creáis a la Iglesia cuando predica que “la verdad os hará libres”, porque no es verdad, como ella está experimentando en sus propias carnes. La verdad encadena y condena, cuando pone al descubierto la mierda que se esconde bajo las alfombras vaticanas con el honroso nombre de “secretos de Estado”.

El mayordomo papal, Paolo Gabriele, puede ser condenado a 30 años de cárcel si se demuestra que violó la correspondencia del jefe del Estado Vaticano, al pasar la bayeta sobre el polvo que recubre la intimidad del Papa, sin que éste le diera permiso para ello, haciendo resplandecer la verdad de lo que sucede puertas adentro en la oscura política eclesial, alérgica a la luz.

“Il Corvo” nos ha permitido leer la carta que envió el Gobernatorato del Vaticano a su jefe Benedicto denunciando la corrupción y prevaricación de la Administración Vaticana. Repito: corrupción y prevaricación en la organización de los profesionales de la virtud. ¿De qué nos extrañamos, pues, si los políticos se miran en el espejo de tan ejemplar y virtuosa Institución?

En la profundidad de su garganta puede verse el tupido velo que pusieron los capelos para ocultar al pederasta Maciel, y Viganó, deja claro que los purpurados banqueros vaticanos sólo se preocupan de sus propios intereses, marcando el camino a seguir a sus homólogos católicos que regentan bancos y cajas de mangoneo.

Por si esto fuera poco, Luigi Nuzzi comete el atrevimiento de publicar documentos reveladores de las intrigas, trampas, ocultaciones, mentiras, zancadillas y tramas, que mueven los hilos de un Estado teocrático que guarda en un redil de medio kilómetro cuadrado 1.196 millones de fieles ovejas, porque las almas no ocupan espacio, la bondad de los feligreses desconoce límites, la ingenuidad de la grey infinita y ciega su lealtad.

¡ UN PARADO MENOS !

¡ UN PARADO MENOS !

Alegraos conmigo porque un parado menos, es un brote verde más en este desierto por el que caminamos sin apenas agua en la cantimplora. Felicitaos conmigo porque este rayo de esperanza llevará alimento a la mesa de una familia que había hecho del hambre costumbre, de la necesidad virtud  y de la solidaridad doctrina.

Tener a un economista en paro era un lujo que las empresas españolas no se podían permitir, y una de ellas ha decidido pagarle a Nacho 50.000 euros por escuchar sus sabios consejos, despreciando la información privilegiada, influencias y otras pequeñeces por el estilo, que pudiera facilitarle la esposa del nuevo contratado, que comparte cama y mantel con la señora Cospedal, doña María Dolores, sí.

La situación que estaba viviendo el consejero López del Hierro era penosa tras dejar los gobiernos civiles de Toledo y Sevilla, así como la subdelegación del Gobierno andaluz, teniendo que conformarse con asesorar en Renta Corporación, Itínere y Amper. ¡Pobre hombre y pobrecita su familia!

Alegrémonos, pues, del nuevo empleo de don Ignacio después de las injustas críticas que recibió cuando Red Eléctrica Española tuvo que prescindir de sus consejos, para no perjudicar a su esposa.

Teniendo en cuenta que Iberdrola Ingeniería y Construcción realiza el 80 % de su actividad en el extranjero, nos queda la duda si este nuevo empleo no será una maniobra de María Dolores para alejarlo de ella, y que se vaya por el mundo del brazo de Juan María Atutxa, compañero suyo en la misma empresa.

 

PASEAR POR SALAMANCA

PASEAR POR SALAMANCA

Lo voy a decir sin reparos, de frente y por derecho: Salamanca es una ciudad hecha para pasear, por mucho que la prisa urbana y los vehículos impulsados por motores de cuatro tiempos se empeñen en demostrar lo contrario.

Caminar por Salamanca es como pasear por las arterias de un museo al aire libre, y no exagero. Deambular por las nostálgicas rúas y plazuelas salmantinas es un privilegio inestimable, no bien disfrutado por aquellos que olvidan el pálido recogimiento de la luz en los chaflanes. Esto hace que algunos no hayan gozado todavía del vagabundeo ocioso entre casonas, palacios, fachadas, blasones, templos y empinaduras, cortejadas por melancólicas farolas de mortecina candela.

Si algún amigo de este blog decide venir a Salamanca yo le esperaré en la puerta del río para llevarle a lomos de callejuelas empedradas por el antiguo casco salmantino, remanso de confidencias y acunaciones serenadas por el lento goteo de lágrimas doradas destiladas por el corazón de la piedra en el crepúsculo.

Hay mucho que compartir en esta isla de paz, con jóvenes enamorados y jubilosos turistas que intercambian tímidamente miradas al cruzar sus pasos por las solitarias rondas que circundan el perímetro inimitable de nuestro recinto universitario. Cobijo de paz, jalonado de vítores y picaresca; entre ropavejeros, nodrizas, libreros, pupilos, cortesanas y prestamistas, que recrean la centenaria tarea machadiana de caminar dialogando junto al otro que llevamos siempre al costado.

Déjadme presumir de semejante desprendimiento y os invito a compartir conmigo el generoso legado de callejas y recodos donde se reconforta el espíritu y ahuyentan los malos pensamientos. Tendidos en el silencio, alcanzaremos modestos nirvanas urbanos impensables en otras latitudes, sin necesidad de perdernos por legendarios parajes, ni participar en cursillos de relajación mental.

Abandonar el alma entre semioscuras callejuelas nocturnas es la única manera de encontrarnos con el milagro de los cinceles en el tapiz pétreo que franquea la entrada al templo plateresco de la sabiduría, de donde fue expulsada la ignorancia hace setenta y seis años por el sumo sacerdote vascocastellano. A partir de ese día, la inteligencia se hizo costumbre en el claustro y se quedó entre nosotros para ofrecer la puerta de entrada a este recinto peatonal que nos brinda, sin intereses ni comisiones, la oportunidad de recogernos en él y caminar sin miedo a convertirnos en estatuas de sal por volver la vista a las túnicas, birretes, mucetas, ceremonias y aulas renacentistas.

Os invito, amigos, a tomar esa salida conmigo para descubrir juntos un mundo de nuevas sensaciones. Y os invito sabiendo que gustáis de escondidas sendas que llevan a espacios retirados, donde sobreviven un sabio fraile agustino, un vasco ilustrado, un gramático andaluz y un dominico jurista, junto a la santa de Ávila. En ese cielo terrenal, el rumor de la piedra funde su alma con la suave caricia de la luz, para redimir al silencio del olvido. Todo descansa en tan mínimo rincón de una ciudad insomne porque, extramuros, nada duerme.

Vagabundear por ese espacio privilegiado es disponerse al asombro, pues su descaro impide al paseante sustraerse al embrujo de este remanso o esquivar su inevitable hechizo. Deambular por sus aceras es descubrir los mensajes que dejaron, a golpe de buril, los canteros sobre la piedra. Caminar sin  rumbo entre sus callejas es aprender lecciones universitarias en la erudición que destila a cada paso la memoria ilustrada de la piedra, con letras y relieves que hablan de nuestra procedencia. Pasear por sus empedradas rúas es preludio de venturosos encuentros inesperados, porque el eco acompasado de las pisadas pone el contrapunto musical que el silencio necesita para ilustrar la vida con el milagro de convertir un simple paseo en un recuerdo inolvidable.