DIGODIEGO POLÍTICO INOLVIDABLE, YA OLVIDADO

DIGODIEGO POLÍTICO INOLVIDABLE, YA OLVIDADO

Es oficio de políticos decir Diego, donde antes se dijo digo, o al revés. Cambio actitudinal intencionado que se hace con ánimo de engañar al personal para conseguir privilegios y favores que de otra forma serían imposibles de alcanzar.

Digodiegos que forman parte inseparable de la actividad política,  utilizados en mítines electorales, promesas de gobierno y adhesiones incondicionales, para tranquilizar a quien corresponda, acompañados siempre de justificaciones que sólo aceptan los beneficiarios del cambio.

Entre todos los digodiegos de la actual historia de España, destacan dos de ellos, – que se encierran en uno como los mandamientos -, por la tolerancia con que los ciudadanos hemos aceptado el trueque, sin percibir las consecuencias del mismo ni reparar en el sujeto protagonista del engaño.

Invito a los lectores del blog a descubrir el personaje que se oculta tras las declaraciones que vienen a continuación, hechas cuando el dictador paseaba con sus botas y espuelas por la piel de toro, mientras el Villa Giralda se negaban a aceptar la defenestración del legítimo heredero.

El general Franco es, verdaderamente, una figura decisiva, históricamente y políticamente para España. Él es uno de los que nos sacó y resolvió nuestra guerra de 1936. Después de esto, él jugó un papel político para sacarnos de la Segunda Guerra Mundial. Y por esto, durante nuestros últimos 30 años, él ha sentado las bases para el desarrollo de hoy en día, tal como usted mismo puede constatar. Franco es para mí un ejemplo viviente, día a día, por su desempeño patriótico al servicio de España y, por esto, yo le tengo un gran afecto y admiración.

Quienes duden sobre el autor de estas palabras y no hayan dado con la respuesta, pueden encontrarla en: http://www.youtube.com/watch?v=M6x4KDhSynU

Adulaciones lógicas si tenemos en cuenta que nuestro hombre había jurado adhesión incondicional al dictador y a los Principios del Movimiento Nacional, sustitutivos de la Constitución votada por los españoles en 1931, legitimando al mismo tiempo el golpe de Estado del 18 de julio de 1936, ante la indignación del auténtico heredero a la corona de España, como pueden ver los lectores en este enlace: http://www.youtube.com/watch?v=Od01GvIdS_s

Digodiegos olvidados y testimonio histórico que confirma sin paliativos la herencia recibida y sus vínculos con una monarquía que Franco dejó atada y bien atada, sin que nadie hasta hoy haya podido desatarla, por mucho que turbios negocios, amores descarriados, malas compañías, opacidad en cuentas y yernos desaprensivos, lo hayan intentado.

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