CORAZONES HURDANOS

CORAZONES HURDANOS

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Invitado por el Centro de Documentación de Pinofranqueado, pasé ayer el día en Las Hurdes recordando a los hurdanos el viaje que hace cien años realizó Miguel de Unamuno a esa desfavorecida comarca, antes de que por ella se perdieran reyes, príncipes y políticos para fotografiarse con nativos, sin el compromiso que esa tierra merecía.

Pero no fue la descripción de la ruta seguida por el maestro lo que me trae hoy a esta bitácora, sino la lección de grandeza humana que recibí de los corazones hurdanos que compartieron el día conmigo, justificada por el ejemplo de solidaridad que me ofrecieron, la generosidad que destilaron y la inquietud intelectual mostrada en sus preguntas, inquietudes y propuestas.

El motivo de mi viaje se desvaneció ante la nobleza, confianza, autenticidad, simpatía y afecto recibido por los jurdanos que llenaron plenamente el auditorio, un día gris que amenazaba con descargar sobre aquella tierra madrastra otro diluvio universal, para ahogar las esperanzas renovadas de un pueblo orgulloso de su paternidad sobre el terruño que le vio nacer.

Inolvidable jornada al lado de personas con alma limpia, luchador espíritu y disconformidad profunda con la injusta y trágica leyenda que se ha fraguado sobre su comarca, pues en nada se diferencia ese territorio de otras zonas deprimidas de España, que no merecieron el castigo de ser “Tierra sin pan” como se empeñó Buñuel en difundir por el mundo.

Como afecto a los hurdanos que compartieron entrañables horas conmigo entregándome un pedazo de su alma sin pedir nada a cambio, quiero simbolizar mi gratitud con este abrazo sincero y fraternal que envío desde mi rincón a José Pedro y Gervasio para que lo hagan extensivo a todos los que desde hoy serán mis paisanos.

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