PALABRAS PERDIDAS

PALABRAS PERDIDAS

La comida de ayer me trajo recuerdos infantiles de “cuarto y mitad”, “cuartillo”, “perras” y “rubias”; “ultramarinos” con olor a especias, donde se cortaban las bacaladas con enorme cuchillo, pesadas en la “romana”; “mandiles” y “fardeles”; aceite servido a golpes de émbolo y manivela; “achicoria” despistando al café; licorería de “quinados”; y “cocidos” en pucheros templados con carbón, en fogones encenizados.

Un comentario en «PALABRAS PERDIDAS»

  1. Para mi los recuerdos son de olores, los que percibía en Pajares (Asturias) con los «suspiros», pastas que no podía comprar y ahora compro en cantidades cuando voy por allí, olores del verde de los prados, olores de las gallinas, de las vacas, de las «cutos» (cerdos), como deciamos en Navarra, olores de la tortilla de patatas que mi hermana nos llevaba en los recreos del colegio (teniamos nuestra casa cerca), olores que me siguen llevando a mi infancia/juventud.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.