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Mes: noviembre 2015

KANT EN CAMPAÑA

KANT EN CAMPAÑA

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El consejo que un alumno de la Universidad Carlos III pidió a dos candidatos a la jefatura del Gobierno que debatían sus programas en la mencionada Institución ante los universitarios que asistían al enfrentamiento directo entre Iglesias y Rivera, ha metido de hoz y coz al filósofo Inmanuel Kant en la campaña, sin consultar con el prusiano pensador.

Este alumno pidió a los contendientes que le recomendaran un texto filosófico para su lectura, logrando con ello el momento de oro mediático de su vida, pues uno de ellos recomendó un texto desconocido para el propio consejero, y el otro cambió el título del libro recomendado, algo que no hubiera escandalizado a nadie si no estuviéramos en campaña electoral.

Abochornados hemos quedado al ver y oír a eruditos periodistas, sabios tertulianos, doctos ciudadanos, lumbreras domésticas, sapientes comadres y lumbreras de taberna, poniendo de vuelta y media a Albert y de media vuelta a Pablo, uno por aconsejar la lectura de algo que no había leído y el otro por confundir “ética” con “crítica”, en el título del libro recomendado.

Debo aclarar que yo mismo recomendé muchas veces a mis alumnos aprender idiomas para mi desconocidos y leer textos por los que mi vista no había pasado, sabiendo del mérito de los mismos a través de reseñas especializadas, lo mismo que he confundido alguna cita, nombre de autor o título de libro en ocasiones, mereciendo la comprensión de mis alumnos por el lapsus cometido.

Pero si de lo que se trata es de rasgarnos las vestiduras porque alguien da buen consejo aunque no cumpla lo aconsejado o de ridiculizar a quien cita mal una obra, todos merecemos censura por muy ceremoniales e histriónicos que nos pongamos al señalar con el dedo a los demás, sin darnos cuenta que estamos ante un espejo, velado por la hipocresía social que sustituye al azogue.

Eso sí, con este alboroto, Kant ha conseguido ser pico de búsqueda el Google, lo cual no significa que los consultores del Rincón del Vago se animen a leer algunas de sus críticas a la razón pura o práctica, delito no condenado en código alguno ni contemplado entre los pecados capitales de la doctrina católica, si son capaces de acompañarse con las reflexiones de mi querido Savater.

EVA BRAUN

EVA BRAUN

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He agotado todo el Primperán de las boticas salmantinas para contener las náuseas y vómitos que me ha producido la visión del reportaje “Eva Braun en la intimidad de Hitler”, donde esta trapecista aficionada muestra el rostro más abominable del desprecio a la vida de los demás, incluyendo en este multitudinario grupo a todo aquel que se moviera o se quedara quieto, porque el caso era matar, asesinar, fumigar, torturar y exterminar.

Las imágenes tomadas por esta fotógrafa en Berghof son un testimonio de valor documental incuestionable, pero revelador de la indiferencia con que se vivía en el lujoso refugio hitleriano las masivas muertes de soldados alemanes y aliados en el campo de batalla, junto al exterminio de judíos y discapacitados en los campos de concentración.

Llamarse Eva es para las mujeres católicas un privilegio puesto que fue la primera mujer que vio a Dios al nacer, cuando este decidió hacer una obra de arte eterna con la costilla del hombre procedente del barro que dio vida al primer ser humano, creado a imagen y semejanza de su Hacedor, según el relato bíblico.

Pero tal privilegio de nombre se torna en tragedia si lleva como apellido Braun, terminando en suicidio al cambiarlo por el de Hitler en el bunker del matarife, donde el cianuro hizo su tarea cuando Berlín era un despojo en manos de los aliados y el país germano estaba diezmado de ciudadanos por seguir estos ciegamente las instrucciones de un visionario resentido ante el fracaso alemán en la primera guerra.

EL CACHETERO OCUPADO

EL CACHETERO OCUPADO

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La noticia me la dio un buen amigo, – militante del Partido Popular -, mostrándome desilusión y malestar por lo que había dicho y hecho su jefe supremo en la COPE, algo que después pude ver a través de Internet, asombrándome ante la declaración de don Mariano y los dos cachetes sin importancia aparente que aplicó a su hijo en la cabeza.

Hasta el pasado miércoles, la gran paradoja, el absurdo absoluto y la inigualable contradicción, estaba en la expresión “prohibido prohibir”; pero desde hace cuarenta y ocho horas, todas las paradojas, absurdos y contradicciones han sido emuladas por el aspirante a continuar en la Moncloa, despreciando la inteligencia colectiva.

El señor Rajoy ha batido un récord galáctico de insulto al decir que no acude al debate con los otros tres aspirantes a gobernarnos, porque su trabajo como presidente del Gobierno se lo impide. Palabras que tendrían reconocimiento, credibilidad y aplauso si las hubiera dicho desde su despacho, pero que merecen desconsideración, incredulidad y silbidos al hacerlas como comentarista deportivo durante el partido de fútbol que jugaba su equipo.

Pero no queda en tal oprobio su actitud, pues a esta ofensa se añaden los dos cachetes que propinó a su hijo, al responder este con la ingenua sinceridad de los niños a una indiscreta pregunta del periodista, collejas de mal gusto consecuentes a la cara de asombro que puso dejándonos a todos asombrados.

QUEJÍO SOCIAL

QUEJÍO SOCIAL

Oswaldo Guayasamin 24

Brota un quejío en el alma del cantaor flamenco con desgarrado deje y abandonado al infortunio en dolorosa resignación de copla partida en dos por el soplo funerario de la eterna desgracia maridada con el pueblo que expresa su tormento con rasgueos de guitarra en las noches del Sacromonte.

Pero hay otro quejío social más ronco, impotente y decepcionante que el cantado en las cuevas gitanas, coreado por miles de gargantas unidas en dolientes manifestaciones reprimidas por vecinos uniformados, disciplinados y pagados por los reprimidos, pero obedientes a quienes determinan su futuro, castigando la insubordinación con la postergación o el despido.

Ambos quejíos son catárticas expresiones de una resistencia pasiva con mínimas consecuencias, pues las mareas policromadas que gritan consignas en las calles no alteran el rumbo de los decretos cuando tres emisarios europeos enviados desde el norte desenvainan sus espadas pretendiendo cortar donde ya no hay espacio para recortes, por encontrarnos al borde de la subsistencia.

Oyendo las propuestas troiskistas que nos están llegando, le responderemos el 2o de diciembre todas las mareas blancas, verdes, granates, negras, rojas y naranjas, porque sanitarios, educadores, inmigrantes, funcionarios, desempleados y jubilados, debemos ir a las urnas para evitar con nuestro quejío electoral los nuevos recortes que amenazan tras la jornada democrática.

INDEPENDENCIA PERSONAL

INDEPENDENCIA PERSONAL

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Nacemos destinados a la independencia personal, pero la vida nos obliga a pegajosas adherencias que aceptamos sin posibilidad de renuncia, siendo manejada nuestra voluntad por invisibles manos, doctrinas y tradiciones que nos impiden satisfacer el autogobierno vocacional que merecemos.

Juego peligroso para nuestra libertad, en el cual participamos empujados por extrañas fuerzas externas que moldean nuestra conciencia, nuestra ideología, nuestras creencias, nuestras aficiones y nuestras fobias, llevándonos por caminos que nunca transitaríamos si la inevitable socialización no determinara las concepciones que nos han sido impuestas.

Pero aún es tiempo de borrar el disco duro mental donde se guardan todos los archivos que agentes externos han introducido en nuestro pensamiento, y reescribir de nuevo la página en blanco de nuestra futura historia personal, con principios de libertad que dan vida a la independencia mental que podemos apuntalar en nosotros mismos.

Libres de toda dependencia para escapar de cárceles afectivas o ideológicas.

Libres de patrias que reclamen la vida que nos pertenece.

Libres de sentimientos que distraigan nuestra mirada.

Libres de la ciencia que nos aleje del descubrimiento de nosotros mismos.

Libres de virtudes impuestas que nos impidan descubrir vicios que no lo son.

Libres de nosotros mismos para encontrarnos a nosotros mismos.

Libres de toda religión y doctrina contraria a nuestra experiencia personal.

Libres, en fin, para poder reservarnos el derechos de admisión.

¿ QUÉ PODEMOS HACER HOY ?

¿ QUÉ PODEMOS HACER HOY ?

Q

La madrugada que abre la jornada es buen momento para responder a interrogantes pocas veces formulados sobre lo que haremos durante el día que comienza, sin otro afán de alimentar el buen entendimiento, cumplir deseos ocultos que no salen a la luz y satisfacernos en el bienestar ajeno.

Instante al borde del día, cuando se desperezan los primeros minutos de las veinticuatro horas que nos esperan, donde a los afanes cotidianos cabe añadir una actitud favorable a la felicidad ajena en beneficio de nuestro propio bienestar, porque todo aquello que liga y conviene reporta satisfacción y paz.

¿Qué haremos, pues, hoy para que nuestra familia mantenga la unión y fuerza que permita alcanzar las metas comunes de felicidad que ambicionamos?

¿Qué haremos hoy para que nuestro vecino sonría en el rellano de la escalera, cuando ambos salimos hacia el trabajo de cada cual?

¿Qué haremos hoy para fomentar el buen entendimiento con los discrepantes, poniendo de nuestra parte la empatía necesaria para el acuerdo?

¿Qué haremos hoy por el amigo desempleado, por el que come solo una vez al día, por el que nadie habla con él y por el que los demás critican?

¿Qué haremos hoy para ayudar al compañero de trabajo que comparte con nosotros el oficio que alimenta a las familias de ambos?

¿Qué haremos hoy para hacer más liviana la carga del amigo que sufre a nuestro lado sin decir palabra, ni queja, ni pedir ayuda?

Si algo hacemos en beneficio de las personas que con nosotros conviven, será más feliz el día, inolvidable el recuerdo de la jornada, nuestro bienestar recompensa y recibiremos el afecto que deseamos de quienes la vida ha dispuesto que caminen a nuestro lado para llegar juntos a la estación término.

LUTO AZUL

LUTO AZUL

Refugiados

Condenados al naufragio por la barbarie que domina en la tierra que les vio nacer, muchos sirios entregan su cuerpo al mismo agua salobre que hace soñar a los enamorados y alimenta rebeldías en quienes enmudecen contemplando la belleza azul teñida de negro por la muerte de náufragos que buscan refugio en tierras de promisión.

Mueren al borde de la arena sin ser despedidos con pañuelos blancos en la bocana del puerto de Latakia a bordo de un barco soñando azares afortunados, huyendo sobre una lamparilla flotante que tiembla en el horizonte mortecino del mar, zarandeada por el ritmo alternativo de manotazos en la jareta del alma.

No son necesarias grandes olas negras golpeando el casco de la patera desnuda de lujos y placeres, ni que la tempestad convoque al rayo sobre las grietas del océano para que zozobren sus vidas al silbo del destierro, haciendo un ovillo espumoso con los cuerpos desprendidos del frágil cascarón agitado en danza macabra, preludio de catástrofe.

Muñecos trágicos columpiándose del hilo delgado de la vida, invocando mudos una queja que el mar no atiende porque las sirenas ignoran el significado de las súplicas y el ronquido del agua barre la patera arrancando los cuerpos como jirón de vela, que custodiarán para siempre las gaviotas.

Hostiga el dolor la fe dormida en la media luna, sofocando la marejada con plegarias vírgenes de unos labios condenados al silencio, mientras dos manos impotentes para doblar el destino se elevan al cielo y clavan las uñas en cárdeno mar queriendo rescatar de las tinieblas las amapolas que en la espuma han florecido.