RENGLONES OCULTOS DE LA HISTORIA

RENGLONES OCULTOS DE LA HISTORIA

a

Muchas veces se escribe la historia ocultando al pueblo indeseables renglones torcidos sobre hechos detestables, para evitar que los ciudadanos levanten la mano, pregunten y actúen en consecuencia contra los protagonistas que pagan suculentos estipendios a cronistas por disfrazar la verdad.

La historia es imparable en su perpetuo devenir, pero puede inventarse al antojo de los reptiles, limpiarse con jabón servil y bayeta mercenaria, alterarse a conveniencia del más fuerte y ocultarse con ficticios relatos y venturosas historias blanqueadoras de miserias, trampas, chantajes, asesinatos, usurpaciones, injusticias, abusos y condenas.

Pero no pongáis vuestra esperanza en la redención de las verdades palaciegas, vaticanas,  financieras, sindicales, parlamentarias y judiciales, pues los remolinos del poder ahogarán siempre las pretensiones de enderezar la verdad, sobre todo si la mentira inicial se ha repetido el número de veces necesario para convertirla en certeza incuestionable y falsa conclusión.

Echando la vista atrás, no vemos las malas historias de la historia, pero sabemos que se repiten indefinidamente, porque la condición humana es perpetua e inmutable en sus ambiciones, servidumbres, falsedades y egoísmos, haciendo que los intereses generales y el bien común sea la tapadera utilizada por los usurpadores para encubrir las trampas en beneficio de sus rentas personales.

Esto sucede porque sólo llegan a nuestras manos las historias domésticas contadas por servidores del poder, asalariados de los vencedores, aduladores de levitas y cronicones mercenarios, que llevan la memoria colectiva donde les conviene, a través de renglones torcidos en páginas de periódicos, declaraciones institucionales y  libros de texto.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.