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Etiqueta: temblores

HAY DÍAS…, …Y DÍAS

HAY DÍAS…, …Y DÍAS

días

Hay días en los que no es posible buscar huellas pasadas, ni rastrear perfiles en la niebla, porque en tales jornadas es mejor no doblar esquinas ni torcer veredas, para rememorar momentos felices, porque la vida bloquea los atajos, la desmemoria se impone y el olvido se muestra en carne viva.

Sin embargo hay otros días en los que, sin querer, abre sus exclusas la memoria  y contra todo pronóstico volvemos la cabeza ante una palmada de la vida en la espalda, para recrearnos sin cautela en las fotos en sepia, reviviendo historias compartidas con añoranza inevitable.

Junto a ellos, hay días en los que se esconde el alma en la corteza del insomnio, impidiéndonos soñar quimeras y recordar noches de luna llena frente al mar recostados en amores perdidos, abandonándonos en la desmemoria por descuido de las sombras que amenazan con incertidumbres doloridas.

Pero también hay días que traen bienestar en las alforjas, buenas intenciones y proyectos vestidos con esperanza de futuro, en los que se entrelazan recuerdos con vocación de eterna permanencia, cubriendo el rostro de las gallinas ciegas para que éstas no den con el paradero de las quimeras.

Junto a tales días azules hay jornadas negras que llegan a nosotros sin previo aviso, ni merecimiento, ni  explicación alguna, en las que es inútil todo esfuerzo por recuperar el tiempo ganado a la vida, encargándose esta de milagrear otras jornadas imprevistas que nos adornan con sonrisas el camino.

Ya veis, amigos, hoy no debíamos abrir las puertas del organillo, pero un correo electrónico ha tirado abajo las expectativas, obligándome a olvidar lo que cualquier otro día serían felices recuerdos de la infancia y juventud, intramuros de la tapia.

FRENTE AL MAR

FRENTE AL MAR

Unknown

No veo costa da morte alguna en la costa de vida que ahora contemplo desde un acantilado mientras escribo en mi cuaderno la nota de hoy, amparado por la luz inmaculada y diáfana de las primeras horas del día, que llega envuelta en un halo de romántico amanecer alentando la jornada, lejos de la prisa y el acoso tenaz de cláxones en asfaltos de ciudades turbulentas.

Temblores de luz sobre un mar de confusión, donde las olas rompen espumas dando pinceladas blancas a la superficie azul del océano, igual que titilan las estrellas en el cielo nocturno y los espejos rotos reflejan destellos virtuales sobre el horizonte cálido en esta mañana gozosa de luz, preludio de calimas estivales.

La nostalgia se amorriña con el deleitoso cansancio que hasta aquí me ha traído, paso a paso, por caminos verdes de olvidadas ermitas donde los enamorados se juraron amor eterno un lejano día de primavera, sorteando las piedras del camino que después hicieron imposible el regreso a los manantiales de amor, hoy secos por decisión ajena a voluntades propias y deseos presentidos.

Acaricio el aire contraviniendo la orden del viento y tomo la brisa por amiga sin más pretensión que descansar sobre ella, mecido en el rumor del viento que juguetea entre los tallos, mientras la hierba susurra en voz alta su crecimiento para que todos podamos oír ese milagro de la vida, como un día lejano sucedió en el valle del Burbia.

Estos sentimientos quiero dejar hoy en mi bitácora al repisar otra vez Galicia, con la extrañeza de que nada me sea extraño y todo se haga nuevo frente al mar, conjurando maldades y sinsabores en el verdor esperanzado de este rincón de España, que cada año me acoge como un hijo más de su tierra.

TEMBLORES EN LA ZARZUELA

TEMBLORES EN LA ZARZUELA

Unknown

Una princesa germana rubia y jacarandosa, ha explosionado una bomba lapa en los sótanos de la Zarzuela, haciendo retemblar los cimientos de la más alta institución del Estado y abriendo grietas en la corona, con unas declaraciones procedentes de las alcantarillas políticas.

Nuevo escándalo de la monarquía que obligará al regente a pasar por el quirófano propagandístico encargado de extirpar la hernia política dislocada que ha provocado Corinna, desvelando su implicación en cuestiones secretas, confidenciales y clasificadas del Estado, para salvar al desvalido pueblo español de sus desgracias.

Es evidente que al Borbón se le ha ido la cabeza al tiempo que se le descolocaba la prótesis de cadera, recompuesta por cortesanos y periodistas afines que se ocuparon de apuntalarla inmediatamente, poniendo al rey en un lugar que ya no le corresponde de hecho, aunque lo ocupe por derecho.

Produce escalofríos que la presunta amante del jefe del Estado haya intervenido en operaciones secretas del Gobierno, por muy “amiga entrañable” que sea del monarca. Y causa estupor verla disfrazada de espía al servicio de su majestad, como un James Bond a la española con la pandereta en la mano y bailando sevillanas mientras seducía con sus encantos a los empresarios para que le dieran trabajo al yernísimo.

Ahora falta saber el dinero y los favores recibidos por Corinna. Tienen que explicarnos qué pintaba en los viajes oficiales, por qué era inseparable del rey, cómo traficó con su influencia, qué comisiones ha recibido y lo que es más importante, qué “trabajos” realizó al servicio de España y su corona.