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Etiqueta: plaga

DEGENERACIÓN COMUNICATIVA

DEGENERACIÓN COMUNICATIVA

Insultos

Es difícil encontrar un calificativo adecuado para expresar el estado degenerativo de la comunicación social que avanza en progresión imparable hacia el camorrismo, amenazando con expandirse como plaga bíblica hasta el último rincón de la sociedad, afectando a todas las áreas de convivencia ciudadana.

Hace pocos años se calificaba despectivamente como arrabalera la discusión entre personas a grito limpio, incumpliendo las normas elementales de comunicación oral porque la irracional pasión de los contendientes dirimía a bocinazo limpio las discrepancias, sin apreciar que era el método más eficaz para el distanciamiento.

Estos debates propios de arrabales marginales ineducados, pasó a la pequeña pantalla en programas telebasura donde se mantienen, contaminando a los telespectadores que jalean con espontáneas intervenciones a los asilvestrados protagonistas, participando en las broncas con desparpajo inimaginable hace unas décadas.

Superado el periodo de adaptación a la basura televisiva ha saltado la gresca a los hipotéticamente cultos tertulianos, sabelotodo que evidencian con patético descaro la ignorancia que atesoran, demostrándose mutuamente sin rubor una falta de cortesía, respeto, educación y buen gusto que a todos nos avergüenza.

El paso siguiente ha sido el insulto, como practica ejercida con descaro y excepcional sabiduría por concejales, alcaldes, diputados, líderes políticos y representantes populares que solo se representan a ellos mismos, porque ninguno queremos vernos representados por tan indignos representantes.

Puta, nazi, cabrón son algunas de las flores que se dedican entre ellos, acompañadas de amenazas de muerte, deseo de exterminio y otras lindezas propias de cabalgaduras salvajes, inmunes a la racionalidad que ingenuamente se les supone, porque su espacio natural corresponde a territorio montaraz.

Son peligrosos estos cuadrúpedos por sus coces, pero lo más repulsivo de ellos son los relinchos con que dan explicaciones públicas a sus regurgitaciones verbales, insultantes para el sentido común, ofensivas para la inteligencia y despreciables para el resto de mortales que contemplamos atónitos la impunidad de tales vándalos sociales.

ROUCADA

ROUCADA

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Una mitra tridentina amenaza con enviar sobre la piel de toro la undécima plaga bíblica. Este jinete apocalíptico gallea con voz rouca negándose a entregar al César lo que al pueblo pertenece. Amenaza cínicamente el Gran Heredero del reino celestial, con llevar a medio millón de hombres y mujeres asistidos en Cáritas, a un profundo estado hambriento y depresivo.

Digo cínicamente, porque su chantaje es baldío aunque rouque su amenaza con garganta profunda, pues de los 247 millones que Cáritas recibe anualmente, sólo 4 son aportados por la Iglesia que este mitrado representa, lo cual dice poco a favor de los asesores que tan mal han asesorado al padrino.

El falso amenazador de la tragedia es el Gran Pastor de la grey católica que intimida con cerrar el grifo a Cáritas, si los Ayuntamientos llevan a cabo el proyecto de que la Iglesia Católica cumpla con las leyes retributivas ciudadanas, cuando el tornado que nos zarandea amenaza con devastarlo todo.

Pero tranquilos, porque la llave de la caja fuerte de Cáritas no está afortunadamente en manos de Rouco, sino del Estado y de generosos donantes particulares, ya que los contribuyentes aportan el 35 % del gasto y prácticamente el resto procede de fondos y donaciones privadas.

Es una nueva roucada que contrasta con el compromiso social de sus más humildes ovejas que se dejan la piel en beneficio de los más necesitados, con una generosidad ejemplar, sacrificio personal incondicional, renuncia absoluta y compromiso total, haciendo realidad la doctrina evangélica que tanto beneficia a los capelos cardenalicios y báculos mitrados de una Iglesia jerárquica poco cercana a su doctrina.

ER FÚRBOL

ER FÚRBOL

Ha caído un gran telón sobre la piel de toro, ocultando transitoriamente la tragedia nacional que nos embarga, aliviando con balón de cuero y secreto de margarita la  undécima plaga bíblica que nos mantiene en un profundo estado depresivo a causa de la atenazante crisis económica y anímica que nos embarga.

Por unas horas se han olvidado millones de parados, que están parados. Ha pasado a segundo plano la fractura entre trabajadores y empresarios. Se ha arrinconado en el desván la revuelta social que se avecina. Y las medidas de ajuste que ahogan al vecindario se han ocultado bajo el plasma televisivo.

No sé si todo ello será bueno, pero el mal entendimiento teatralizado en el Parlamento se ha frivolizado entre políticos partidarios de escuadras diferentes. La falta de soluciones eficaces para salir de la crisis se ha sustituido por propuestas tácticas futbolísticas. Las discrepancias se han diluido a gritos en el vaso de cerveza. Y los éxitos o fracasos de los ídolos se han transformado en risas o lágrimas de los paganos que no sacan beneficio alguno del negocio.

No sé si todo esto será bueno, pero a mí me ha rejuvenecido y se lo agradezco a los promotores del despiste. Quiero decir que los eventos futboleros me trasladan a recientes épocas pasadas en que tales maniobras de distracción eran utilizadas torticeramente por los propagandistas del régimen como adormideras del pueblo.

PATOLOGÍA POLÍTICA

PATOLOGÍA POLÍTICA

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De la misma forma que la patología clínica se ocupa en estudiar las enfermedades de los seres humanos, existe también una patología social específica que afecta directa y exclusivamente a la privilegiada clase política, caracterizada por un deterioro progresivo del tejido social debido a inflamaciones sufridas por quienes gestionan instituciones públicas.

Epidemia muy localizada que perjudica directamente a los ciudadanos que ven impotentes como su dinero no se emplea en el tratamiento y erradicación de dicha peste, sino que es utilizado en promover su crecimiento, agudizando el placer entre quienes disfrutan en los despachos aprovechando los partes médicos de invalidez.

Seleccionamos solamente las dolencias más características que produce esta plaga, porque la lista completa ocuparía varios volúmenes y toda la vida para describirlas.

Falaciacitis: Consiste en la falta congénita de glándulas secretoras de verdades, que provoca en quienes carecen de ellas un afán desmedido por engañar, mentir, prometer, falsificar y manipular con falsos argumentos una realidad que ni ellos se creen.

Egotitis: Es un proceso degenerativo de la personalidad debido al cual el sujeto que lo padece no puede expulsar los gases y engorda sobremanera levitando por encima de los demás en un furor incontenible de amor así mismo, sin percibir lo fácil que resulta pinchar el globo y hacerle caer al suelo.

Descrupulitis: Hinchazón desmedida de inmoralidad que padecen quienes no tienen escrúpulos en vender su dignidad por media lenteja, quitarle un caramelo a un huérfano, empujar  por un barranco al adversario, sacar a codazos de la lista al compañero y traicionar al amigo, con tal de salir en la foto, el cartel, la pantalla o la página.

Digitalitis: Inflamación crónica del dedo índice provocada de tanto tenerlo extendido enviando a parientes sumisos, amigos dóciles y palmeros incondicionales a cargos políticos menores para que le rindan vasallaje y fidelidad, llevándose éstos las migajas que el padrino les deja sobre la mesa. Esta afección presenta la ventaja que cuando el dedo se enquista impide al césar disparar el gatillo contra los disidentes y críticos, aunque refuerce sus órdenes señalando direcciones obligatorias a los súbditos.

Sillonitis: Grave dolencia caracterizada por una inflamación crónica de las glándulas decretales, que lleva a los pacientes a tener una ambición desmedida por sillones oficiales, sean estos cuales fueren, cuyo tratamiento se prescribe en papeletas electorales y se otorga digitalmente por quienes padecen la misma enfermedad. Se trata, como pueden ver, de un patológico corporativismo endogámico que demanda a los aspirantes unos ejercicios de obediencia, asentimiento, genuflexiones y cabezazos, sin los cuales no es posible acceder al sillón que alivie tan grave dolencia. La sillonitis se propaga irremediablemente sin que los epidemiólogos puedan hacer nada para evitarlo. Así, hay directores incapaces de abandonar el sillón porque las telarañas se lo impiden; gestores intermedios que han dado su forma anatómica al sillón para que nadie pueda adaptarse a él; jefecillos pegados a él que han agotado las existencias de silicona en los centros de bricolaje; y gerentes de hospitales ocupados sólo en gerenciar su permanencia.