Navegando por
Etiqueta: pesadillas

CUANDO LA SOLEDAD ACAMPA EN EL ALMA

CUANDO LA SOLEDAD ACAMPA EN EL ALMA

SoledadCorredor copia

A veces, la soledad clava su estaca en el alma sin previo aviso, dejando sola y a la intemperie la liberación que buscamos en el calendario, cerrando esclusas a la vida y poniendo barreras en el entorno inmediato al que solo accede el otro yo que nos habita, con la falsa certidumbre de estar condenados a la infelicidad.

Pero sabed que es posible la redención buscando entre las sombras recuerdos imprevisibles de felices momentos vividos con espíritu hermanado, en crepúsculos encendidos de Amor y amaneceres liberadores de penumbras pasajeras, sin que la memoria pueda hacer algo para olvidar felices recuerdos, ni borrar el perfil sepia de las fotografías que nos envuelven con irremediable felicidad.

Sucede así por voluntad imperativa de la memoria disolvente de soledades en el espejo, para milagrear sonrisas al silbo de felices evocaciones que transparentan el azogue desterrando pesadillas al olvido, mientras subimos horizonte arriba, llevados de la mano por bienaventuradas historias personales que ahuyentan la soledad.

Es entonces cuando debemos recortar las esquinas del Viento, humedecerlas con puntos de ola y abrir con ellas las ventanas enladrilladas a la esperanza, poniendo tenaz empeño en ver el futuro con ojos alentados por quimeras que en el pasado cristalizaron realidades, a pesar de la incertidumbre impuesta por las negras soledades ya vencidas.

AMANECE UN NUEVO DÍA

AMANECE UN NUEVO DÍA

Amanece

Amanece un nuevo día desadormeciendo el letargo donde habitan pesadillas y quimeras que apenas pueden recordarse, cumpliendo la tarea cotidiana que a todos ocupa cuando ya se ha cumplido el tiempo concedido al sueño, abandonando en la almohada el descontrol de la razón sobre la realidad que conforma nuestra existencia.

Al despertar de la narcosis nocturna, aguardan impacientes en la antesala de la jornada las esperanzas diurnas, sabiendo que el nuevo día trae novedades inesperadas, sorpresas desprevenidas, ignorados sucesos y desconocidas peripecias, que justifican la aventura de la vida, pues nada sabemos de lo que espera en cada nuevo instante, al ser tan inesperada la historia personal de cada cual, como ilusionante el futuro que deseamos.

Quedan desperdigadas entre las sábanas los placenteros sueños, inquietantes pesadillas y esperanzas oníricas, abriéndonos la realidad su ventana cada día sin permitirnos ver más allá del paisaje que nos muestra en cada presente, velándonos el porvenir por mucho que nos empinemos para ver qué se esconde tras la tapia del próximo minuto.

Aunque el azar reserve a su voluntad el derecho de admisión negando asilo a las pitonisas y ocultando a las profecías la posibilidad de anticipar el futuro, no puede evitar que cada nuevo día se acerque a nosotros portando en la solapa la primicia de un pensamiento inédito, una cábala desconocida o la rama de un olivo con un verso suspendido en cada hoja, aliento de la jornada.

He abierto la jaula del invierno a mi jilguero para que vuele al encuentro del amor en esta primavera, pidiéndole a cambio que se acerque cada día a mi refugio íntimo con un poema de la mano, mientras el azar lo permita y el futuro sea algo diferente al punto negro en el destino que a todos nos espera.

ALEGRÍA REDENTORA

ALEGRÍA REDENTORA

334views

Unknown

La alegría es una emoción mal definida, muy sentida y felizmente vivida por quienes han tenido la gozosa oportunidad de disfrutar la compañía de esta inseparable hija de la felicidad, hermana jubilosa de la algazara y pariente próxima del regodeo alborozado.

Contrapuesta a la tristeza, es la alegría oasis en el pedregal de la amargura y dichoso puente sobre las turbulentas aguas de la vida, cuando el dolor aflige, la pesadumbre enturbia las pupilas y el insomnio se recuesta en la almohada, alimentando pesadillas y sinsabores de penas redimibles en su frescura.

Deslumbra la alegría el infortunio y aleja la adversidad desprevenida, cegando la desgracia con resplandores esperanzados, al tiempo que pone velos a la desdicha, alienta la melancolía, evita la aflicción, reconforta las tribulaciones y aleja el desconsuelo, dando paso a la serena paz interior liberadora.

Pero no vive sola, porque la alegría busca siempre compañía para compartirse y no tiene horarios, ni normas, ni ataduras. Tampoco aparece en las guías de ocio, ni se compra en taquilla alguna, ni provoca risotadas, ni se deja ver entre las copas de madrugada.

Es apátrida, transfronteriza y habla un lenguaje universal. Sobrevive al poder, a la sabiduría, a la violencia, al sexo y la riqueza. Va más allá de la fiesta, el humor, el chiste y la risa. Derrama su esperanza sobre el dolor, lame las heridas del alma y levanta el vuelo al mínimo roce insolidario sobre su piel, porque es ave delicada que anida en los corazones enamorados.

CASCOS, LA CASCA

CASCOS, LA CASCA

La decisión del exministro, exdirigente y exmilitante del Partido Popular, Francisco Álvarez Cascos, de poner en manos de los pinceles de Antonio López el retrato que decorará las paredes del Ministerio de Fomento, me parece un error lamentable y creo que Cascos la casca con esa decisión.

No por los 194.000 euros (33 millones de las futuras pesetas) que tanto han escandalizado al personal, por considerarlo un nuevo exceso político de los populares en tiempos de crisis, que viene a dar la razón a los que no pueden  apretarse el cinturón y bajarse al mismo tiempo los pantalones.

No es por eso, no. Se trata de una cantidad de dinero insignificante para la causa, teniendo en cuenta las hazañas realizadas por el homenajeado  para merecer semejante regalo de los ciudadanos, entre las que destacan los encargos que hizo a la galería de arte de su tercera esposa cuando estuvo al frente del Ministerio, que ascendieron a 748.000 euros (125 millones de las futuras pesetas).

Ese no es el problema. El problema es que mi admirado Antonio López es un pintor hiper-realista, que lleva la realidad por encima de sus límites, mostrando la imagen del objeto que pone en su punto de mira más allá de lo que es, descubriendo a los observadores aspectos que estos no perciben a simple vista.

Quiere esto decir que el retrato de Cascos será utilizado por los padres para amenazar a los hijos pequeños que se nieguen a tomar la sopa; provocará pesadillas nocturnas y diurnas en los empleados del Ministerio; no podrá mostrarse a los visitantes sensibles a la belleza;  y se prohibirá la entrada en la sala a los enfermos cardiacos.