Navegando por
Etiqueta: Pastor

PROFETA POPULAR

PROFETA POPULAR

Isidro, un octogenario pastor soriano de Valdegeña, analfabeto funcional por abandono social, que espera resignado la visita de la parca en su despoblado pueblo natal, anticipó en 2007 la estafa que hoy tenemos encima, con la llaneza propia de sus torpes palabras, plenas de sabiduría, a las que nadie prestó atención, por venir de un pobre ignorante perdido en la comarca del Moncayo.

Aseguraba este pastor entonces, recostado sobre la pared de su vivienda: “¿Estudiar economía?. ¿Economía? No hace falta estudiar economía, esto es bien cierto. El hombre que gane cinco duros, que se gaste uno. Ya está la economía. Pero si el hombre que gana cinco duros se gasta seis, ya se ha jodido la economía. Yo si no lo tengo, no compro. No hay bien que siempre dure y esto va a terminar muy mal, ¿eh?, va a terminar muy mal”.

Y ha terminado muy mal, como anticipó Isidro hace cinco años. Pero olvidó este profeta popular advertirnos que no sería igual de mal para todos, ya que el grupo privilegiado causante de la desgracia colectiva, no siente el mordisco del paro, ni el arañazo del hambre, ni el peso de la justicia.

ROUCADA

ROUCADA

Una mitra tridentina amenaza con enviar sobre la piel de toro la undécima plaga bíblica. Este jinete apocalíptico gallea con voz rouca negándose a entregar al César lo que al pueblo pertenece. Amenaza cínicamente el Gran Heredero del reino celestial, con llevar a medio millón de hombres y mujeres asistidos en Cáritas, a un profundo estado hambriento y depresivo.

Digo cínicamente, porque su chantaje es baldío aunque rouque su amenaza con garganta profunda, pues de los 247 millones que Cáritas recibe anualmente, sólo 4 son aportados por la Iglesia que este mitrado representa, lo cual dice poco a favor de los asesores que tan mal han asesorado al padrino.

El falso amenazador de la tragedia es el Gran Pastor de la grey católica que intimida con cerrar el grifo a Cáritas, si los Ayuntamientos llevan a cabo el proyecto de que la Iglesia Católica cumpla con las leyes retributivas ciudadanas, cuando el tornado que nos zarandea amenaza con devastarlo todo.

Pero tranquilos, porque la llave de la caja fuerte de Cáritas no está afortunadamente en manos de Rouco, sino del Estado y de generosos donantes particulares, ya que los contribuyentes aportan el 35 % del gasto y prácticamente el resto procede de fondos y donaciones privadas.

Es una nueva roucada que contrasta con el compromiso social de sus más humildes ovejas que se dejan la piel en beneficio de los más necesitados, con una generosidad ejemplar, sacrificio personal incondicional, renuncia absoluta y compromiso total, haciendo realidad la doctrina evangélica que tanto beneficia a los capelos cardenalicios y báculos mitrados de una Iglesia jerárquica poco cercana a su doctrina.