Navegando por
Etiqueta: musulmanes

SINRAZÓN DE LA INCULTURA

SINRAZÓN DE LA INCULTURA

Las matanzas indiscriminadas de vesánicos francotiradores armados, se está convirtiendo por obra y gracia de la sinrazón, el racismo, la xenofobia, el fundamentalismo y otras patologías aún por describir en el manual del buen entendimiento, en macabra moda impuesta por ciudadanos sin conexiones neuronales en su cerebro.

A la religiosidad de quienes practican el As-Salaam alei-kum enunciado por el Corán para desear la paz a sus vecinos, se ha enfrentado la locura del joven descerebrado matarife Brenton Tarrant, que metralleta en mano liquidó en diecisiete minutos a decenas de religiosos musulmanes que oraban pacíficamente en la mezquita neozelandesa de Al Noor de Christchurch.

El terrorista autor de la masacre y experto jugador de consolas violentas donde ha masacrado durante años a todo aquel que ponía a tiro virtual, ha refinado su matanza con morbosidad diabólica, grabando con técnica de consola su exterminio, como si se tratara de un videojuego practicado desde niño en la habitación de su casa, con beneplácito de sus padres y admiración de colegas, tras conseguir records en escabechinas sin esfuerzo.

Mientras los mandamases del mundo entero estén más pendientes de los balances económicos multinacionales donde muchos participan, sin dar prioridad a la educación de padres, hijos, parientes, amigos y vecinos, seguiremos viviendo en una selva con GSMs. y plasmas, aunque sin taparrabos, dispuestos a postergar disidentes, quemar libros, silenciar pensadores, despreciar pacifistas y quitarle caramelos a los huérfanos.

Sólo la cultura nos salvará de tales espectáculos funerarios. Sólo el buen uso de la inteligencia nos librará de cuentos. Sólo desempolvando la razón seremos personas. Y sólo la experiencia analítica, profunda, rica y lúcida será el camino a seguir para lograr la autonomía doctrinal y el criterio propio, que nos permita rechazar ideologías prefabricadas por quienes se benefician de ellas.

MAHATMA GANDHI

MAHATMA GANDHI

gandhi_mahatma

Hace hoy sesenta y ocho años que el mayor abanderado de la no violencia murió violentamente asesinado por el fanático integrista Nathuram Godse que le propinó tres vesánicos disparos en el pecho, horas después de profetizar su muerte con premonitorias palabras, dirigidas a los que caminaban hacia la paz por el camino de la no violencia, diciéndoles que haciendo eso moriría satisfecho abatido por las balas.

Se fue Mahatma, el alma grande, bañado en lágrimas de millones de personas que vieron hacerse humo de sándalo su cuerpo en Allahabad, donde confluyen Ganges, Yamuna y las míticas corrientes purificadoras del Sarasvati, religioso espacio contemplativo donde sus cenizas se diluyeron con vocación de eternidad.

Con él aprendimos que la conciencia personal justifica la desobediencia civil, caminando trescientos kilómetros hasta llegar a la costa para coger el puñado de sal que daría a los hindúes el derecho a poseerla, eliminando con su rebeldía el monopolio británico de producción, comercio y reparto de un producto básico para conservar carne y alimentos.

Calvo, débil, frágil, delgaducho, vegetariano y en taparrabos, Gandhi fue el libertador de la India, sin dar un solo grito. El integrador de castas disgregadas en esclavos, parias y bárbaros. La voz que clamaba en defensa de los musulmanes en tierra hindú. Y el valiente anciano que luchó pacíficamente por la paz durante los setenta y ocho años que vivió entre nosotros, dejándonos como herencia la huelga de hambre como método de lucha social y resistencia a la opresión, venga de donde venga.

AMÉN

AMÉN

amen

En este Sábado Santo, preludio de resurrección, me acerco de puntillas a la semítica palabra “amén”, que cierra todas las oraciones, plegarias y devociones de los creyentes occidentales, para que las alabanzas, ruegos y peticiones de los cristianos se cumplan, rogando a Dios que “así sea”.

Pues eso, que así sea, ya que no puede ser de otra manera, por mucho que nos mordamos el alma pretendiendo que los hechos ocurran de manera diferente a como suceden, tratando de evitar la despedida final de la vida, sin que a la “enemiga fiel” le importe demasiado el eterno deseo humano de sobrevivencia, tan socorrido en las religiones.

Decir amén ratifica firmeza, confianza, creencia, lealtad y seguridad en la fe, aunque los rabinos llegaron en sus discusiones sobre leyes judías, costumbres y tradiciones, a concluir que la palabra “amén” es un acrónimo que significa “Dios es un Rey en el que se puede confiar”.

De los judíos tomaron prestada esa palabra los cristianos y musulmanes y “así fue” como se hizo cuerpo en la liturgia, las plegarias y el pentagrama, como sucede en esta versión que Andre Rieu nos ofrece para deleite de los lectores que quieran vibrar conmigo oyéndola, cantándola y bailándola con ellos ante la pantalla del ordenador:

http://www.youtube.com/watch?v=cNoKFcQZL5c&list=RDcNoKFcQZL5c

Para los más veteranos como yo, queda la versión de Gospel, con sabores juveniles, cuando la oración era costumbre, la creencia ritual, el asentimiento firme, la ingenuidad creciente y la fe ciega, antes de que la razón se abriera paso en las pilas bautismales, temblara la catequesis y fueran borradas las profecías de Balaam en los textos escolares de Doctrina Sagrada.

MAYORÍA DE INFIELES

MAYORÍA DE INFIELES

images

No es cierto que los 4.000 millones de asiáticos representen la mayoría de los 7.000 millones de terrícolas que habitamos la tierra, ni que los chinos estén a la cabeza de las poblaciones o que los tokiotas lideren el ranking de gentilicios, porque lo que más abunda en el mundo son infieles, aunque estén ausentes de todas las estadísticas hasta que alguien se tome la molestia de contarlos.

Las diferentes creencias que hay repartidas por el mundo, determinan la fe de cada cual en función del lugar de nacimiento, salvo excepciones de insumisos que reniegan de las creencias impuestas en su infancia pasándose a otra religión, negando todo Dios o declarando inaccesible su entendimiento a todo conocimiento divino que trascienda la experiencia real.

Bueno, pues todos ellos son considerados infieles porque como tales quedan definidas las personas que no profesan la fe considerada como verdadera en el país donde habitan, diferenciándose de los herejes que niegan dogmas establecidos en la religión que practican y de los apóstatas que reniegan de la fe cristiana recibida en el bautismo.

Siendo esto así, cobra fuerza la afirmación inicial de liderazgo mundial de infieles, porque los católicos serán infieles en países musulmanes; los mahometanos lo serán en países cristianos; musulmanes y cristianos serán infieles en Israel; todos los ya citados serán considerados infieles en países bajaístas; y entre católicos y protestantes ocurre igual.

Es decir, si todos los infieles del mundo se reunieran en asamblea para discutir sobre infidelidades y creencias, tal vez llegarían a la conclusión que todos estamos pensando, quedando liberados de lastres derivados de recompensas celestiales, temores infernales, misteriosas reencarnaciones y supervivencias imposibles a la parca.