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COMIENZO DE LA TRAGEDIA

COMIENZO DE LA TRAGEDIA

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La mayor tragedia sufrida por la humanidad en toda su historia se inició un día como hoy de 1939, cuando las tropas alemanas decidieron invadir Polonia  sin dar tiempo a que los polacos desenfundaran sus armas, atacando por sorpresa con táctica militar blitzkrieg -“guerra relámpago”- que hizo imposible la respuesta de las fuerzas defensoras del territorio invadido.

De forma tan brutal como efectiva comenzaron los seis años que duró la mayor salvajada de la historia humana que imaginarse pueda, en la que sesenta millones de civiles y militares rodaron por el suelo, quedando otros tantos en sillas de ruedas, por la locura de un visionario de raza impura, alma inservible y corazón de piedra.

El resultado de este pistoletazo de salida se llevó en pocos días setenta mil polacos por delante y encerró a setecientos mil en campos de concentración, consiguiendo Hitler superar la frustración que le produjo el Tratado de Versalles entregando a Polonia el corredor de tierra con acceso al mar Báltico, reclamado por el dictador.

Funesto día en que la sinrazón comenzó a gobernar el mundo, sustituida hoy por la codicia sórdidamente violenta de los nuevos amos financieros, apoyados por la lideresa  heredera del poder ejercido en Europa por el tercer Reich.

HITLER, FÜHRER

HITLER, FÜHRER

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Las veraniegas calenturas nazistas de ciertos alevines tatuados con gamadas cruces en la piel y símbolos en la solapa representando una barbarie que se llevó por delante a media Europa, da pie a decir que con esas cosas no se juega y a recordar que hoy hace 99 años Hitler decidió autodenominarse Führer al tomar el cetro de canciller.

El mecánico ferroviario alemán Anton Drexler fundó en 1919 el Partido Alemán de los Trabajadores en Múnich, como respuesta ultranacionalista a la derrota sufrida por los alemanes en la Primera Guerra Mundial, y Adolf Hitler fue uno de los primeros afiliados a ese movimiento.

En febrero de 1920 celebró el partido su primer mitin, cambiando su nombre original por el de Partido Nacionalista Alemán de Trabajadores (NSDAP), tomando Hitler el micrófono para leer los 25 puntos programáticos del renaciente movimiento, basados en el antiliberalismo, nacionalismo y antisemitismo, con intención de seducir al pueblo y llevarlo masivamente a la causa patrocinada por el futuro dictador, que llegó a tener 50.000 afiliados en 1923, llegando a ser el partido más votado en las elecciones de 1932, con 13 millones de papeletas a su favor.

El presidente Hindenburg nombró a Hitler canciller y un año después fue aprobada la Ley Habilitante que le otorgaba poder total para convertir el NSDAP en el único partido parlamentario y legal, creándose poco después la SA como brazo armado del régimen auxiliado por la SS y la Gestapo, como policía secreta del Estado.

Finalmente, fue un día como hoy, el 21 de agosto de 1914, cuando Hitler asumió la presidencia del NSDAP, nombrándose a sí mismo Führer a la muerte del Hindenburg tras presentarse como salvador de la economía ante la depresión, antes de ordenar la muerte de todos los opositores en la Noche de Los Cuchillos Largos y abrir campos de concentración donde encerrar a los enemigos de Alemania y las razas impuras.

RENDICIÓN FRANCESA

RENDICIÓN FRANCESA

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La única fuerza combatiente aliada que quedaba en Europa el 22 de junio de 1940 era el Segundo Grupo de Ejércitos Francés, que terminó rindiéndose a los alemanes ese día cuando Guderian lanzó su ataque contra la Línea Maginot desde el lado oeste, cercando a los franceses.

Tres días después, Hitler se reunió con los jefes franceses para acceder al armisticio solicitado por estos, cerca de Compiégne donde se había firmado el armisticio con Alemania al perder ésta la Primera Guerra Mundial. Por expreso deseo de Hitler se firmó en el mismo vagón de tren, pero con las posiciones contrarias, sentándose el dictador en el lugar ocupado por los aliados y los franceses en el lugar ocupado por los perdedores alemanes, para resarcirse de la derrota.

Cumplido el protocolo, Hitler se retiró, dejando a su mariscal de campo Wilhelm Keitel las negociaciones, que concluyeron con la ocupación alemana en las dos terceras partes del territorio francés, quedando la cuarta parte gobernada por el gobierno colaboracionista de Vichy al mando del mariscal Petain.

Este héroe de la batalla de Verdún quedó desacreditado por ceder a la ocupación, permitiendo además el arresto de judíos y miembros de la resistencia francesa, que fueron enviados a campos de concentración, ante la rebeldía del general De Gaulle contra el Gobierno de Vichy.

EL DÍA MÁS LARGO

EL DÍA MÁS LARGO

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Los americanos grabaron en celuloide “el día más largo” de la Segunda Guerra Mundial, contando al mundo la invasión llevada a cabo por los aliados la madrugada del martes 6 de junio de 1944 en las playas de Normandía, para terminar con la expansión nazi, la vida de Hitler y la salvaje guerra que se llevó por delante a millones de seres humanos, sin justificación alguna.

Esa mañana del “día D”, diez divisiones americanas, británicas y canadienses tomaron la playa donde desembarcarían 250.000 hombres y 50.000 vehículos que avanzaron por territorio francés hasta liberar París el 25 de agosto, con la inestimable ayuda de la resistencia francesa que colaboró con las brigadas paracaidistas ocupando la espalda de la primera línea alemana, para evitar la llegada de refuerzos militares nazis.

Nunca mayor matanza libertadora fue tan agradecida ni felicitada. Nunca como entonces el infierno de una playa se convirtió en el cielo redentor. Nunca hubo más trágica paradoja que la muerte salvadora de vidas, porque de haber continuado con éxito la barbarie nazi, ahora no existiría siquiera la raza aria que pretendían, pues se habrían aniquilado entre ellos.

NEGOCIOS SUIZOS

NEGOCIOS SUIZOS

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Repito con frecuencia a mis amigos que si pudiera elegir un país europeo para vivir éste sería Suiza, donde pasé varios años felices de mi vida mirando para otro lado por no ver la miseria escondida bajo el asfalto, aceras y raíles de la zuriquesa Bahnhofstrasse o la Correterie ginebrina.

La neutralidad bélica suiza es el gran negocio del país helvético, cuya seriedad, opacidad y seguridad bancaria le permite ser la mayor potencia financiera desde la Segunda Guerra Mundial. Neutralidad bélica que significa no pegar tiros contra otros, pero en ningún caso inhibirse de participar en la guerra, porque hay otras formas de implicarse en la barbarie, sin necesidad de ir al frente de batalla con la bayoneta calada.

Esto hizo Suiza en la gran contienda poniendo sus oficinas financieras al servicio de la Alemania nazi, para venderle sus “productos” a elevado precio, convirtiendo en divisas mundiales el oro que Hitler y sus muchachos robaban a los países conquistados y a los ricos judíos que esquilmaban, antes de fumigarlos y enviarlos a los hornos crematorios, mientras rapiñaban entre las cenizas humanas dientes de oro que añadir al intercambio.

Después de adoquinar con lingotes de oro los despachos financieros, convirtieron los sótanos de las entidades bancarias en cuevas de Alí Babá, donde han llevado sus tesoros y sacos de billete, los dictadores, politiqueros, ladrones, estafadores, contrabandistas, traficantes de drogas, comerciantes de armas y sinvergüenzas de similar calaña, fruto de los robos, saqueos y fraudes que han realizado con total impunidad estos sujetos sin someterse a ley alguna, expoliando y robando a plena luz del día, ante los ojos de ciudadanos y gobiernos silenciosos, sometidos y sumisos a la voluntad de esa canalla humana.

PARADOJAS Y MENTIRAS IMPUNES

PARADOJAS Y MENTIRAS IMPUNES

La teoría de los contrarios explica que la historia cabalga dialécticamente a dos patas que saltan juntas hasta su síntesis, sin que ambas se rocen en el indicio de la andadura, pues la tesis va por su camino sin contaminarse con la antítesis hasta línea de meta, donde ambas se funden en el siguiente escalón.

Pero sucede algunas veces que los apoyos iniciales de los opuestos se mantienen en su sitio como vías de un tren, unidos por traviesas, que no llegan a rozarse, haciendo de la contradicción, sorpresa; y de la verdad incuestionable, una paradoja desconcertante.

 Así, sucede que el líder alemán Hitler no era alemán; el francés Bonaparte tampoco era francés; la amante del antisemita Mussolini era judía; Che Guevara fue declarado inútil para el ejército argentino. Y el hijo de Dios nació en tierra desértica y sin nieve, para que los occidentales universalizásemos la Navidad con nevadas, y los mercaderes que expulsó del templo hagan su agosto en diciembre.

Otro orden de contradicciones también pone en evidencia la teoría de los contrarios, aunque en este caso la síntesis a que conducen los extremos reproduzca situaciones más penosas de las producidas en la segunda gran guerra, convirtiendo las palabras de Churchill en un juego de niños, pues a la “sangre, sudor y lágrimas” del inglés, se añade la impotencia, abuso, cinismo, explotación, indignación, frustración, ruina, pobreza, paro, miseria y hambruna.

“Mejoraré la sanidad”, dijo el político antes de ordenar los recortes sanitarios. “Promoveré la educación” aseguró el mentiroso antes de cerrar las escuelas. “Mantendré el IVA” prometió el candidato antes de subirlo. “Perseguiré el fraude fiscal” juró el electorero antes de amnistiar a los defraudadores. “No mentiré a los españoles”, afirmó el politiquero antes de guardarse en un saco todas las verdades.

Ante tanta contradicción, mentira y paradoja, sólo nos queda cerrar la calle con barricadas para abrir el camino hacia una verdadera democracia, donde la impunidad de políticos corruptos, despilfarradores, usureros, cínicos y estafadores, no sea más que una página negra en los libros de historia contemporánea.

FRANCO VS. HITLER

FRANCO VS. HITLER

Ayer tuve una elocuente conversación con varios amigos que derivó inevitablemente en la penosa situación que están viviendo muchos de nuestros vecinos. Ante ello, uno de los contertulios criticó a Rajoy por no enfrentarse a Merkel, poniendo como ejemplo el mérito y los “huevos” que tuvo Franco negándose a seguir las órdenes alemanas, evitándonos así entrar en la Segunda Guerra Mundial, cuando en Hendaya negó a Hitler la participación de España en la barbarie que asolaba Europa.

Vamos, que según este amigo con Franco no pasaría lo que está pasando, porque Rajoy es un «marianocomplejines» que se está bajando los pantalones ante Merkel para arruinar a los inocentes de la tragedia, en lugar de darle el portazo en las narices como hizo Franco con Hitler.

Bien, pues aclaremos lo que es obligado aclarar, porque no es cierto que el dictador español hiciera lo que la propaganda franquista dicen que hizo, aunque yo esté de acuerdo con este amigo en el sentido de abandonar temores, prejuicios y obediencias a la «cancillera» para seguir el camino que mejor convenga a los ciudadanos, pero no como hizo Franco “poniendo los cojones encima de la mesa”, entre otras cosas porque no los puso, ni los tenía, ya que le faltaba un testículo, según testimonio de sus biógrafos.

Los de mi generación fuimos adoctrinados en que Franco nos libró de los nazis y de la segunda gran guerra, haciendo uso de su excepcional talento político mediante una genial maniobra diplomática, negando a Hitler la piel de toro, en la histórica entrevista que ambos mantuvieron en Hendaya.

Pero las aguas democráticas de la transición, trajeron la verdad por boca de Joaquín Satrústegui desmintiendo el cuento narrado en aulas, periódicos de cinco flechas y radios del movimiento, por los ideólogos del régimen, ya que fue el mariscal Petain, y no Franco, quien nos libró de la tragedia mundial, pues el gallego estaba empeñado en meternos de hoz y coz en ella, presintiendo la victoria alemana, según palabras del mismísimo general Kindelán.