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DEVANEOS DE MADRUGADA

DEVANEOS DE MADRUGADA

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Utilizar una lápida de cementerio como mesa de trabajo, es el camino más directo para el suicidio moral y la pudrición de las manos que sobre la losa intentan ocultar la identidad de la persona que descansa bajo ella, tras llegar al desempleo, la inanición y el desahucio, empujado por una sociedad sustentada en la especulación, la indiferencia y el desprecio.

Intento baldío es pretender recuperar los besos de labios enamorados de otros labios que olvidaron el pasado haciendo imposible el camino de regreso, porque las agujas no retrasan el tiempo en los relojes, cuando la esperanza se encapsula en otra alcoba y las antiguas promesas de permanencia se pierden en las alcantarillas del olvido sin posible redención.

Estéril es todo esfuerzo por devolver la lozanía a la piel cuando el tiempo traza surcos sobre ella, las grietas se reflejan en el espejo y las fotografías en sepia refuerzan la huida del satén, sin que el deseo de permanencia pueda ser cumplido por la frustración de los pliegues.

Inútil hace la parca el deseo expresado en los epitafios, porque el Viento borra las inscripciones con soplos desmemoriados, cambiando las letras esculpidas sobre el mármol haciendo imposible la petición de quienes compartieron la existencia y juraron recuerdo eterno, hasta que la muerte dio con su paradero.

Los ojos son inalterables pero las miradas cambian y se distinguen las lágrimas por el brillo que dejan en las pupilas, siendo incompatible la mirada luminosa del feliz encuentro amoroso con la opacidad luctuosa de la muerte, aunque las profecías anuncien escaramuzas con vocación de eternidad, ignorando que los párpados se cierran sin descifrar el misterio.

VERDES VERSOS

VERDES VERSOS

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El Observatorio Astronómico Nacional anticipa que la primavera amanecida hoy durará 92 días y 18 horas, concluyendo el 21 de junio con el inicio del verano, produciéndose en los meses primaverales un eclipse total de Luna que no veremos, a cambio de permitirnos observar los planetas Venus y Júpiter todos los días tras la puesta de Sol, Marte hasta finales de abril y Saturno a medianoche.

Bien está, pero nada dice la ciencia de los miles de versos que verdearán esta primavera en las páginas adolescentes, cuando la vibración despierte al roce de unas manos y los sacudimientos internos de las caricias soñadas en la almohada se acerquen, sin previo aviso, al brillo de las pupilas que antojaba amor lejano entre la nieve invernal de las montañas que ya nutren los manantiales.

Volverá de nuevo la agitación de las faldas en los patios escolares, las citas furtivas en la penumbra de las esquinas y los retrasos a la cena doméstica con pretextos de intercambiar deberes en casa ajena, cómplices de estremecimientos inexplicables que darán vida a versos anónimos en el reverso de las carpetas.

Amanece hoy la primavera despertando el amor en los corazones adolescentes con la incertidumbre de lo esperado y la certeza del inevitable encuentro con quien espera sin saber que está esperando, ni prevenir el beso que lleva años a la puerta de los labios, circundando adivinanzas en el contorno incierto de la conmoción juvenil de los enamorados.