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Etiqueta: insalubres

BUSCADORES DE PAN Y PAZ

BUSCADORES DE PAN Y PAZ

Oyendo hablar al megamultimillonario del anaranjado tupé que rige el cono norte de la opulencia, es obligado vacunarse contra la insolidaridad para evitar indeseables contaminaciones, inoculándonos en el alma dosis de fraternidad humana para favorecer las aspiraciones de mejorestar que traen a la espalda quienes huyen de matanzas ordenadas por las manos usurpadoras que firmaron los tratados de paz.

Hacinados en chabolas de plástico y espacios insalubres, aspiran a ser nuestros vecinos tras peregrinar descalzos por la nieve, estrellarse contra muros, colgarse de concertinas o zozobrar en pateras inmigrantes zarandeadas por manotazos salobres sobre la indefensa balsa caucho, huyendo de la muerte y dispuestos a sudar por una patria lejana de la que los vio nacer, en hogares desterrados y con las bocas resecas, tratando de ahuyentar el hambre, con angustia en sus cuerpos y lagrimeantes soledades recordando la tierra de procedencia.

A los inmigrantes y refugiados que pretenden llegar a nosotros desde la hambruna o la pólvora buscando el pan que no pudieron amasar en sus países de origen, debemos acoger como vecinos, sabiendo que su único delito ha sido nacer en áreas de pobreza o de locura fratricida, condenados al abandono por fatal infortunio de la cuna o la codicia, que hace reyes a unos y a otros esclavos de la necesidad, sin merecer unos ni otros la suerte o desgracia que les ha tocado en tan injusto reparto.

EN DESACUERDO CON EL DESACUERDO PORQUE ES FÁCIL EL ACUERDO

EN DESACUERDO CON EL DESACUERDO PORQUE ES FÁCIL EL ACUERDO

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No levantar la vista del ombligo, mirarse obsesivamente al espejo, caminar con orejeras, llevar tapones sociales en los oídos políticos, jugar con la buena voluntad ciudadana y arriesgar en el envite partidista la ilusión de un pueblo que espera anhelante la regeneración que amenaza con no llegar, es una responsabilidad que no perdonará la historia.

La corrupción institucional ha sido la mayor lacra sufrida por el país a lo largo de su historia y la verdadera causa del deterioro político, la quiebra social, el empobrecimiento familiar y todos los males que han emulado el paso de los cuatro jinetes del Apocalipsis, mereciendo su erradicación el acuerdo fundamental en estos momentos.

La corrupción ha desvalijado las cajas provocando un rescate que hubiera salvado el Estado del bienestar, nutriendo las arcas de los ladrones. La corrupción ha puesto en solfa la independencia judicial y desmoralizado al país. La corrupción ha contaminado la educación social y causado un daño irreparable a las familias empobrecidas. La corrupción ha multiplicado el paro impidiendo el desarrollo empresarial. La corrupción ha promovido el despilfarro, los caprichos y el abuso de poder. La corrupción ha mancillado la imagen de los políticos, de la política y de las Instituciones públicas.

Siendo esto así, ¿no bastaría en este momento con el acuerdo de erradicar la corrupción para unir los esfuerzos en tal sentido y posponer las líneas rojas para mejor momento? ¿No valdría la pena comenzar por independizar la justicia, legislar para recuperar todo lo robado, dignificar la vida política y suprimir cementerios de elefantes? ¿No sería mejor invertir en comprar una isla desierta donde llevar Púnicas, Gúrteles, EREs, Pujoles, macrorredadas valencianas, pokémones, etc?

Si los sabios ilustrados tenían como fin la crítica del orden vigente y su transformación en un sistema adecuado a la naturaleza humana para alcanzar la felicidad, los actuales padres putativos nos abandonan en indignante orfandad, compitiendo entre ellos por ver quien estira más el cuello, sin percibir que la frustración popular puede cortar sus cabezas con guadañas afiladas por la decepción.