Navegando por
Mes: junio 2017

EXPOSICIÓN DE FÓSILES EN TRANCE DE SER FOSILIZADA

EXPOSICIÓN DE FÓSILES EN TRANCE DE SER FOSILIZADA

En un sótano perdido de la Facultad de Ciencias, se encuentra una excepcional exposición de fósiles fruto de la actividad peleontológica desarrollada durante décadas por un equipo de geólogos universitarios capitaneados por el catedrático Emiliano Jiménez Fuentes, alma, corazón y vida de la muestra que puede terminar fosilizada si quienes tienen la obligación intelectual y moral de conservarla, desotanizarla, promocionarla y difundirla, no lo hacen.

Presenta este pequeño museo, colecciones únicas de tortugas, cocodrilos, perisodáctilos, artiodáctilos, coprolitos, huevos y otros grupos faunísticos con antigüedad de cuarenta y cuatro millones de años, gracias al mecenazgo de Iberduero, hasta que un exceso de cierta autoridad universitaria con dicha empresa corto el grifo de subvenciones para investigaciones, búsquedas, excavaciones, restauraciones y exposiciones itinerantes, que comenzaron en 1985.

En espacio tan singular, a pesar de su escondite, pueden verse piezas únicas en el mundo, como un holotipo que con exquisita delicadeza muestra don Emiliano a los visitantes; o el fósil de Iberuchus, único cocodrilo terrestre de ámbito mundial descubierto en tierras salmantinas, con más mérito para tener un recuerdo escultórico en nuestra capital cultural que el elefante de la Plaza Mayor, aunque a este no le falten merecimientos para lucirse haciendo el pino sobre la trompa en el ágora salmantina, porque la presencia de un animal no excluye la del otro, pudiendo cocodrilo y elefante convivir pacíficamente en la ciudad.

Sala de exposiciones única de interés singular, aumentado por la sabiduría, entusiasmo, humor y amor, que don Emiliano pone en sus explicaciones, haciendo deleitosa un visita aparentemente áspera, científica y alejada de la cultura popular, que en sus manos adquiere méritos sobrados para que no quede salmantino alguno sin visitar el sótano que guarda esta reliquia científica de valor incalculable.

AGITADORES PACÍFICOS

AGITADORES PACÍFICOS

gandhi

No corren buenos tiempos para la lírica social, y las huelgas de estibadores y taxistas pueden ser el pistoletazo de salida de nuevas manifestaciones, porque el descontento social no cesa, el paro preocupa, la corrupción indigna, los contratos temporales denigran y el gran jefe financiero nacional propone moderación salarial de sueldos que no llegan a fin de mes, todo ello mientras GESTHA, el Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda, advierte que las cuentas del Estado estarían en superávit evitando el fraude fiscal y la evasión de capitales a paraísos fiscales.

Dicho esto, conviene recordar que los agitadores mecánicos son aparatos empleados para homogeneizar líquidos miscibles o disolver sustancias sólidas en un líquido, tan diferentes de los agitadores sociales que son removedores de conciencias ciudadanas, para mantenerlas despiertas y en estado de alerta ante las injerencias que pretendan embaucarlas y conducirlas por caminos que solo benefician a los embaucadores.

Es decir, frente a quienes inyectan freón en los frigoríficos sociales para congelar ánimos caldeados en la población debido a injusticias, abusos, explotaciones, engaños y desprecios que sufre, con objeto de anular el espíritu de lucha pacífica; frente a los «enfriadores», digo, están los «calentadores» sociales que descongelan los espíritus helados, para que luchen democráticamente por una vida digna, solidaria y en paz.

Pacífica, porque la lucha en estos tiempos no debe ser violencia, con derramamiento de sangre y guillotinas, pues existen mecanismos democráticos con capacidad suficiente para modificar leyes, invertir el sistema, cambiar la organización del Estado y promover cualquier iniciativa que sea mayoritariamente votada por la población.

Los agitadores son necesarios, pero no los que apuestan por la violencia y el quebrantamiento de las leyes para conseguir sus objetivos, como declaraba un revolucionario trasnochado el otro día, pues el momento pide revolucionarios pacíficos que practiquen el sosiego frayluisiano sin ñoñería, propulsor de flujos sociales laminares en lugar de regímenes turbulentos que provocan pérdidas de carga, haciendo inservibles las tuberías por donde circula la lucha de ideas que conduce a la paz remansada en el embalse de la justicia social.

Agitar es despertar, remover y estimular, no soliviantar, instigar o amotinar, porque el enardecimiento oscurece la razón y conduce a inciviles confrontaciones, incompatibles con el sistema democrático, como demostraron con sus actitudes Gandhi, Luther King, Tolstoy, Madre Teresa, Mandela o el mismísimo Jesucristo, por citar algunos de ellos, que cambiaron el mundo agitando civilizadamente las mentes de sus seguidores.