Navegando por
Año: 2013

LUTHER KING TENÍA UN SUEÑO

LUTHER KING TENÍA UN SUEÑO


images

Hoy se cumplen cincuenta años del sueño que Martin Luther King hizo público desde la escalinata del monumento a Lincoln con motivo de la Marcha sobre Washington por el trabajo y la libertad, expresando el deseo de que negros y blancos convivieran en paz con los mismos derechos.

Pidió justicia, describió los sufrimientos de la raza negra, exigió libertades, denunció las discriminaciones y exhortó a los manifestantes a continuar su lucha por los ideales que sustentaban el movimiento antirracista que lideraba.

Soñaba Martin que algún día sus hijos no fueran juzgados por el color de la piel; que los jóvenes blancos y negros convivieran sin prejuicios, que la sociedad se mantuviera unida y no hubiera discriminaciones. Soñaba que todos los hijos de Dios, negros y blancos, judíos y cristianos, protestantes y católicos, unieran sus manos y cantaran el viejo espiritual negro: «¡Libres al fin! ¡Libres al fin! Gracias a Dios omnipotente, ¡somos libres al fin!»

Esto soñaba “el negro más peligroso para el futuro de la nación”, como decía un informe del FBI, a lo que Luther King respondió que su país era “el mayor proveedor  de violencia en el mundo”. Palabras redentoras pronunciadas poco antes de que una bala le destrozara la cara en Memphis.

EN MANOS DE LAS «OBRERAS»

EN MANOS DE LAS «OBRERAS»

images

Einstein proclamaba a los cuatro vientos que su único mérito intelectual era haber mantenido la curiosidad durante toda su vida, hasta desentrañar el más profundo misterio de la Física. Pero no quedó ahí su afán de curioseo por todo cuanto rodeaba a este sabio, pues don Alberto se ocupó también de curiosear entre los paneles de las colmenas para llegar a la conclusión de que las abejas eran necesarias para la vida.

Es decir, que sin estos antófilos no es posible la existencia y los seres humanos apenas sobreviviríamos cuatro años si desaparecieran las abejas “obreras” de la faz de la tierra, porque tales insectos “amantes de las flores”, son los máximos responsables de la polinización animal.

La cadena natural sigue una secuencia de mortal desenlace para la raza humana, pues sin abejas la polinización no es posible; sin polinización no hay plantas; y sin plantas no hay animales. Es decir, que gracias a esos fabricante de miel y polen que van de de flor en flor, nosotros podemos ir por el mundo.

Pero las cosas pueden complicarse porque nos estamos cargando la reserva de abejas que necesitamos para vivir, a golpe de pesticidas en los campos de frutales, implantando bosques industriales en sustitución de la vegetación natural, realizando cultivos de exportación que homogeneizan la flora, empleando venenos contaminantes y aumentando cosechas con fertilizantes químicos.

El exterminio de abejas que dará al traste con la raza humana, según predijo Einstein, no se debe a un castigo divino, ni a plaga enviada por Yavé o venganza del ángel caído, sino a las acciones humanas que aumentan el cerdito de ahorro de los productores, oxidando las huchas de los consumidores.

IVÁN EL TERRIBLE

IVÁN EL TERRIBLE

343views

Unknown

El jueves 28 de agosto de 1530 los vecinos de Kolómenskoye celebraron el nacimiento del primer zar en casa de su vecino Vasíllevich, sin saber que festejaban la llegada al mundo de un terrible ser humano aterrorizador del pueblo ruso durante los cincuenta años que duró su reinado.

Al morir la primera de sus siete esposas, el déspota Iván sufrió el primer desvarío mental arrojando perros vivos desde torres y campanarios, entregando luego el cuerpo del príncipe Shuiski y del arzobispo Leonid a los animales que sobrevivían para que se alimentaran a dentellada limpia con carne humana noble y santa, mientras él rezaba el rosario para acrecentar su exacerbada y delirante religiosidad

Devastó ciudades, mató de un bastonazo a su primogénito, condenó a muerte a un príncipe homosexual, descuartizó con un hacha a los príncipes Nikolai Telepnev y Snuyon, ahogó en un río a su primo Vladimir, envenenó a cinco de sus esposas, decapitó prisioneros de guerra, empaló rebeldes y liquidó a miles de súbditos, sin temblarle la mano ni tartamudear, mereciendo ser llamado “el terrible”.

Eso sí, para agradar a Dios y cristianizar al pueblo, levantó en Moscú el gran templo de San Basilio, antes de trasladar la corte a su refugio privado de Aleksándrovskaya Slobodá, donde se pasaba horas rezando en el oratorio para ganar la vida eterna, siendo bendecido e indultado por prelados y príncipes de la Iglesia.

GATO POR LIEBRE

GATO POR LIEBRE

Unknown

A quienes engullen habitualmente liebres es difícil engañarles poniéndoles una tajada de gato en el plato, porque distinguen sin esfuerzo la carne del minino que se le ofrece, del fibroso tejido de la leporidae, aunque ciertos políticos ignoren esto, a pesar de su mucha afición a la caza de voluntades ajenas.

Igualmente, disfrazarse con plumajes que pertenecen a otros no conduce a parte alguna, salvo a la pretensión de querer emular a las águilas reales, cuando el farsante que lo intenta no pasa de ser una vulgar ave de corral, incapaz de levantar el vuelo con sus propios méritos y esfuerzos.

Los impostores deben saber que cada cual tiene fatalmente el tamaño que le corresponde, sin posibilidad de modificarlo por mucho que se empine y estire el cuello, como ya nos anticipó Edward Young diciéndonos que tan pigmeo es el pigmeo que sube a una cumbre, como grande es la pirámide que se levanta en un valle.

Los políticos que caminan con zancos de amiguismo y se apoyan en andaderas de nepotismo, intentando aparentar más de lo que son, ignoran que unos y otras son frágiles y quiebran al primer golpe de sentido común que los vecinos propinen a la imagen que intentan mostrar en el espejo social, distorsionando la realidad, como en los esperpentos del barbudo Inclán.

Los protagonistas del engaño llevan dolorosa penitencia en su pecado porque terminarán convertidos en estatuas sociales de sal en su afán de fingir la realidad, aunque eso les sirva para trepar, porque como dijo cínicamente Beaumarchais: para ocupar buenos puestos en las listas electorales hay que ser mediocre y rastrero, pudiendo llegarse a todo en la organización y a nada en la conciencia ciudadana.

Vamos, que de poco sirve aparentar lo que no se es porque la realidad es inexorable por mucho que ciertos políticos echen mano de las urnas para subirse a las papeletas electorales pretendiendo alcanzar una altura que no les corresponde y darnos gato por liebre a todos los ciudadanos expertos en carne de liebre.

CÁTEDRA DE LA VIDA

CÁTEDRA DE LA VIDA

images

No creáis que toda la sabiduría está en los libros y en las aulas, porque las páginas y la tarima no dan las lecciones de subsistencia que la vida ofrece, exigiéndonos muchas veces un peaje que agota nuestro fondo de esperanza dejando jirones en el alma, porque nos instruye a base de tropiezos, caídas y magulladuras en carne propia.

Quiero, simplemente, decir, que mi mejor maestra ha sido la vida, catedrática sin estudios ni concurso-oposición alguno, donde he aprendido que las ofensas personales perduran en el tiempo, aunque se profieran en momentos de ira.

He aprendido que no se debe volver a la tierra donde se fue feliz, porque nada será igual ni duradero, y efímero será el tiempo dichoso recuperado de la memoria. Que esperar lo mejor en el futuro conduce a desaprovechar los momentos de felicidad que pueda darnos el presente.

He aprendido que los muertos no pueden perdonar las ofensas que les hicimos en vida, tampoco pueden sonreír, ni agradecer favores recibidos. Que la vida es incertidumbre, el presente no existe, es irrecuperable el pasado y el futuro impredecible.

Y he podido comprobar finalmente que la vida va en serio y no puede hacerse un sayón con ella. Que acecha la decepción en cada esquina. Que la felicidad es escurridiza. Que el beso es nuestro mejor amigo. Que no vale de nada abrir caminos porque el tiempo borra las huellas. Que el aplauso y el silbido duermen juntos. Y que el amor puede salvarnos, aunque la muerte sea el único argumento de la vida.

MACHOTES HABLANDO DE MUJERES

MACHOTES HABLANDO DE MUJERES

318views

machismo_fullblock

El comentario publicado ayer en una red social sobre el accidente de la señora Cifuentes, en la que un tío machote, muy macho, preguntaba: “Qué hacía una tía en moto”, me anima a rastrear en la memoria algunas opiniones públicas, dignas de ser incluidas en la antología del más detestable y rancio machimoneo.

¿Recordáis al señor Castelao, dimitido presidente del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior, que dijo: «las leyes son como las mujeres, están para violarlas»? O las palabras del señor Ruiz Gallardón repartiendo carnets de mujeres auténticas solamente entre las féminas que optaran por la maternidad.

Tampoco es fácil olvidar los “morritos” de Leire que a León de la Riva le hacían pensar lo que no podía decir, después de haber dicho que la ministra Chacón parecía «la señorita Pepis vestida de soldado». Algo parecido al comentario del guerrero Guerra que no tuvo reparo alguno en referirse a la ministra Becerril, como «Carlos II vestido de Mariquita Pérez», que luego remató diciendo: «Hay que convivir con la economía sumergida como con algunas mujeres. No se las puede eliminar».

El mismísimo Fraga, que en paz descanse, afirmó que la portavoz socialista de Educación en el Congreso, Clementina Díez sólo tenía de interesante su escote. Y el ínclito Fran Dolce, policía local de Aljaraque, que habló de las mujeres vomitando: «El truco está en escucharlas como psicólogo y follártelas como si te estuviesen pagando».

images

Estos botones de muestra, no envidian a otros habidos a lo largo de la historia, como el sorprendente de Aristóteles, afirmando que la mujer era un hombre incompleto. O Tomás, el santo de Aquino, proclamando que las damas eran un error de la naturaleza. Incluso Schopenhauer no tuvo reparo alguno en decir que las señoras eran un animales de pelo largo y pensamiento corto. Atreviéndose San Juan Damasceno a predicar que las mujeres eran burras tozudas.

Comentarios tan despreciables como el dicho popular que tuve ocasión de escuchar alguna vez en mi infancia, proponiendo la doma femenina aconsejando a los hombres golpear a las consortes para someterlas, diciendo: “A la mujer y a la mula, mano dura”.

La náusea que producen tan hendiondas regurgitaciones nos obligan a desterrar de la civilización a los verracos sin seso que todavía quedan entre nosotros, poniendo el mundo en mano de las mujeres para que gire sin rechinar por el residual machismo, ni queden impunes comentarios anónimos como ese que ha circulado ayer por la red.

ISAAC DÍAZ PARDO

ISAAC DÍAZ PARDO

311views

images

Isaac Díaz Pardo fue un pintor, porcelanista, diseñador, empresario, intelectual y galleguista vocacional que hoy cumpliría 93 años, si la parca no se hubiera detenido a la puerta de su casa hace año y medio, cuando este santiagués aún mantenía pícara sonrisa ante las faldas, agudo sentido del humor, espíritu libertario y ganas de vivir, como acreditan sus entrañable arcángeles custodios, Ángeles y Maite.

Este soñador del arte, creador de belleza, padrino de Sargadelos y antifranquista, oyó sobrecogido los disparos del pelotón de fusilamiento que perforó el cuerpo del pintor y escenógrafo Camilo Díaz al comienzo de la guerra incivil, dejando huérfano a Isaac, en plena adolescencia, cuando media España sojuzgaba España entera.

Quede su biografía en las páginas de la historia, la medalla de oro a las Bellas Artes en la estantería y déjenme recordar con sus palabras que Picasso no hizo nunca porcelana, sino cerámica, considerando el artista gallego que la cerámica del siglo XVIII era arte de repostería con tantas flores y encajes, blandos y artificiosos, que le restaban el valor que pretendían darle los artistas de Sèvres, Limoges, Dresde y Copenhague.

Opinaba Isaac que la pintura nació en el Renacimiento italiano con Massacio, Fra Filippo y luego Tintoretto, valorando a Goya como el más grande entre todos y estimando a los impresionistas franceses, pero sin conceder mérito ni respeto a Salvador Dalí, de quien hablaba literal y reiteradamente diciendo que “tenía más cuento que Calleja”.

Pintor de hermosos cuadros y porcelanas de increíble belleza, fueron los retratos un tormento para él. Pero pocos saben que su hermanamiento con la porcelana fue casual, pues sin pretenderlo, ni buscarlo, se encontró con ella mientras iba detrás de la cerámica, añadiendo al caolín de Castro algo de cuarzo en su pazo de Samoedo, cuando no había cumplido los treinta años.

Hombre honrado, luchador por la libertad, defensor del galleguismo, valiente, comprometido y solidario, que fue engañado por su hombre de confianza y retirada su foto de los corazones familiares cuando esperaba en la estación término la llegada del tren para el gran viaje.