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Etiqueta: sectarismo

EL RIESGO DE DISCREPAR

EL RIESGO DE DISCREPAR

El discrepante que vocea públicamente lo contrario a la opinión escrita en la peana de los patriarcas, corre el riesgo de acabar chamuscado en la hoguera, porque una de las asignaturas pendientes en este país es la incapacidad de los mandamases para aceptar críticas sinceras y honestas opiniones contrarias a las suyas.

Hoy se condena al discrepante, no se respetan voces ajenas, se imponen criterios con amenazas y se condena sin juicio a los opositores, porque no acabamos de aceptar palabras alternativas, impedidos por una prepotencia injustificada y sordera crónica, causas de la pandemia moral que se extiende por las cúpulas políticas, sociales, financieras y laborales.

En ellas se impone el sectarismo y son legión quienes declaran enemigos a los que no piensan como ellos, siendo tal actitud una forma sutil de inquisición que anula todo espacio para el encuentro, impide los acuerdos y cierra puertas al entendimiento.

Discrepar en este país tiene más peligro que caminar con los ojos vendados por un campo de minas, pues a la primera de cambio pintan con sangre de cordero el dintel de la puerta del discrepante, dejando claro que tiene más acogida el granuja adulador, que el crítico honrado.

Hablo del pensamiento divergente que acompaña a quienes ejercen el noble oficio de pensar, analizar la realidad y opinar sobre ella. Hablo de quienes refutan la autoridad, encausan arbitrariedades, contradicen al jefe, desvelan fechorías, impugnan decisiones injustas, condena abusos del amo, desatiende caprichos del director, rectifica al patrón o denuncia la incompetencia del poderoso.

Quienes realizan estas tareas han de estar dispuestos a recibir anatemas, a pagar el costoso tributo de la marginación, a sufrir venganza y a ser borrado de la fotografía por “moverse”, siendo estos críticos empujados hacia el despeñadero social por quienes van por la vida con un guijarro de la mano dispuestos a lapidar al primero que no esté de acuerdo con ellos, liquidando las discrepancias a sartenazos y colgando al disidente el sambenito, preludio de la pira inquisidora.

FANATISMO

FANATISMO

El fanatismo de cualquier tipo, sea cual fuere la ideología que lo sustenta: religiosa, política, deportiva o segregacionista, es una constante en la historia universal porque forma parte de la condición humana, sin distinción de raza, procedencia o condición de los fanáticos, al estar enraizado en la necesidad de creer en algo y pertenecer a un grupo privilegiado de visionarios, prevaleciendo el impulso colectivo sobre la individualidad de cada uno de sus miembros, abducidos por el credo correspondiente.

La persona fanatizada practica el sectarismo social como forma de entender las relaciones comunitarias, carece de pensamiento divergente, objetividad intelectual y capacidad mental para distinguir fabulaciones de realidades y falsificaciones de verdades históricas, confirmando con ello la teoría del propagandista nazi Goebbels, cuando afirmaba que una mentira mil veces repetida se convierte en verdad indiscutida.

Las doctrinas fanáticas tienen gran poder de penetración en jóvenes carentes de ideales que aceptan incondicionalmente aspiraciones, ilusiones o proyectos vitales –por equivocados o quiméricos que estos sean- poniendo su voluntad a disposición del banderín de enganche enarbolado por todos aquellos carentes de discernimiento objetivo, ilusiones alternativas y aspiraciones sustitutivas.

Caracteriza a los fanáticos el maniqueísmo reduccionista, formando ellos parte de los “buenos”, claro; la intransigencia ideológica a pensamientos divergentes; el autoritarismo impositivo de sus convicciones; la irracionalidad de sus dogmática posición doctrinal; y la implantación, por cirugia ideológica, de opacas orejeras que les impiden ver las alternativas mentales que abundan al borde del obsesivo camino que recorren.

Lo grave de la situación es que al fanatismo se llega pisando alfombras y entrando en la obstinación por la puerta principal del edificio doctrinario, pero se sale de él dejando pelos en la gatera, porque el final de la exacerbación concluye siempre en violencia, fractura social, desencanto general y frustración generalizada entre los abducidos, cuando estos no alcanzan sus objetivos.

A PARTIR DE HOY….

A PARTIR DE HOY….

La salida de humo blanco por la chimenea virtual de la Moncloa, anunció en vísperas de Navidad que teníamos nuevo Gobierno. Es decir, que un grupo de ciudadanos abnegados, pertenecientes al Partido Popular, habían decidido sacrificar sus vidas  por nosotros, entregándose a la causa del bien común, sin ambiciones particulares de poder, dinero o influencia.

Gracias, pues, a ellos, por ello, en medio de la emoción conmovida en este primer día de del año, cuando estamos en el «inicio del inicio» de la que se nos viene encima, porque este año nuevo presagia verdaderamente vida nueva para todos.

Si me prometen ustedes que no van a reírse, les cuento lo que siento y pienso, sabiendo de antemano que sus carcajadas van a oírse en la cima del Aconcagua. Pero, créanme, a partir de hoy, los ciudadanos cataremos las decisiones del nuevo gobierno con la emoción que se cata un vino de apariencia noble y elevada acidez volátil, conscientes que un grupo de generosos y esforzados vecinos, van a dejarse la piel en el empeño, para que todos vivamos mejor.

A partir de hoy, la política servicial recuperará el espacio que lleva perdido desde hace veinte siglos, ocupando la vocación política el lugar correspondiente.

A partir de hoy, la honestidad del gobierno nos redimirá de los estercoleros, y el sabor aterciopelado de la honradez nos hará olvidar la corrupción.

A partir de hoy, paladearemos la templanza de los regidores, su respetuosa compostura y la prudencia de sus juicios.

A partir de hoy, disfrutaremos con su neutralidad de criterio, la neutralidad de sus juicios y la sinceridad de sus discursos.

A partir de hoy, la vocación de servicio al Estado brillará por encima de los intereses partidistas del grupo gobernante.

A partir de hoy, el sectarismo institucional será una página olvidada en las conciencias, en los libros de texto y en las hemerotecas.

A partir de hoy la educación pública ocupará el lugar que le corresponde y se hará realidad el acceso gratuito a la cultura de los ciudadanos menos favorecidos.

A partir de hoy, los multimillonarios tendrán que ajustarse los machos, porque ha llegado el tío Mariano con especiales impuestos para ellos.

A partir de hoy, los especuladores de la miseria, usureros bancarios y políticos corruptos, comenzarán a desfilar por los tribunales de la justicia.

A partir de hoy, la libertad de opinión y la información veraz será el norte y guía de los medios de comunicación tutelados por el gobierno.

A partir de hoy, seremos tratados como ciudadanos adultos, siendo informados  de las razones que impulsan las decisiones del Gobierno.

A partir de hoy, el acceso a cargos institucionales, se hará en función del mérito y capacidad de los aspirantes, sin necesidad de llevar en la boca el carnet del partido.

A partir de hoy, la sanidad pública contará con los recursos humanos y materiales necesarios para velar con garantías por nuestra salud.

A partir de hoy, los brotes verdes se transformarán el bosque floridos donde todos cantaremos a corro y a la crisis le daremos con los huesos en las narices.

A partir de hoy, el crecimiento será imparable, no habrá paro, los pájaros cantarán, las nubes se levantarán y caerán chaparrones de azúcar y turrones.

A partir de hoy, la ética pública ocupará finalmente el lugar que le corresponde y los impostores huirán despavoridos con el rabo entre las piernas.

A partir de hoy pasarán a galeras los trileros políticos, embaucadores de pacotilla y charlatanes de la nada, que intentan confundir nuestro sentido común.

A partir de hoy, brindaremos con los ministros que pretenden contagiarnos un estado de delirio caracterizado por soñar con la posible ilusión de vivir en un país próspero, esforzado, solidario, culto y honrado, que algunos deslenguados se empeñan en condenar a cadena perpetua.

¡Ay, a partir de hoy, amigos!, a partir de hoy….

(Estoy oyendo carcajadas, y les recuerdo que están incumplido su promesa)

CARTA A PAPÁ NOEL

CARTA A PAPÁ NOEL

Querido destinatario de sueños imposibles:

Sin esperanza alguna de ver cumplidos mis deseos, te escribo este año obligado por la renuncia de los Reyes que han abandonado sus tradicionales compromisos en manos del duque consorte, y temo que en vez de traer juguetes y regalos, el yernísimo se dedique a rapiñar por las casas lo que encuentre y a quitarle caramelos de la boca a los huérfanos.

Por eso quiero pedirte que lances tus renos contra la limusina del atleta y cuelgues de sus cuernos una sentencia ejemplar por haber destruido la ilusión de tantos ciudadanos.

También te pido que no detengas el trineo en casas donde los criados hayan retirado la nieve de las puertas, ni en aquellas cuyos dinteles estén marcados por la insolidaridad.

Voy a pedirte contratos dignos de trabajo y que estaciones la troika en viviendas de emigrantes para acompañar la soledad de su mesa con esperanzadoras noticias de próximos encuentros familiares.

Te pido, ¡cómo no hacerlo! que la honestidad política nos redima de los estercoleros.

Te pido regidores inteligentes, generosos, honrados y prudentes.

Te pido que el interés común prime por encima de los beneficios partidistas.

Te pido que el sectarismo será una página olvidada en las hemerotecas.

Te pido el acceso gratuito y universal de los ciudadanos a la educación y cultura.

Te pido que promuevas la solidaridad de los multimillonarios con la pobreza.

Te pido igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos.

Te pido cárcel para los especuladores de la miseria y los usureros.

Te pido un recinto acordonado para todas las religiones en un Estado laico.

Te pido información objetiva y veraz en los medios de comunicación.

Te pido que nos dirijan quienes acrediten mayor mérito y capacidad para ello.

Te pido una sanidad pública con máximas garantías para velar por nuestra salud.

Te pido que los brotes verdes se transformen pronto en bosques floridos.

Te pido libertad de opinión, micrófonos y altavoces para los indignados.

Te pido mantel y mesa para los los indigentes y marginados.

Te pido pensiones dignas para los jubilados que han sudado ya lo suyo.

Te pido destierro para trileros políticos, embaucadores de pacotilla y charlatanes.

Te pido, en fin, que por un día nos hechices con tu magia, contagiándonos un estado de delirio que nos permita soñar ilusionados con vivir en un país próspero, esforzado, solidario, culto y honrado, que algunos sinvergüenzas se empeñan en condenar a las tinieblas.

HONGOS EN LA ROSA

HONGOS EN LA ROSA

El desarrollo de la rosa depende de la tierra donde se asiente y de los cuidados que reciba. No es lo mismo mantenerla a oscuras con las ventanas cerradas, donde no sobrevive, que airearla al sol para que aromatice instituciones y despachos, donde goza de diferente salud, según la mano que la sostenga o la solapa que la luzca, porque no todo es fragancia y lozanía en esta delicada flor.

Sufre la rosa enfermedades que le afectan sobremanera, producidas por hongos de diferente condición, conocidos vulgarmente como hongolíticos, que son los responsables del 98 % de las enfermedades que padece. Por citar un ejemplo, ahí está la gravísima botritis, producida por viejos hongos de color decolorado, que fueron rojos en un principio. Tibios como el vino tinto, pero muy resistentes a los cambios de temperatura e inmunes a los fungicidas. Además, les sobra fuerza para afincarse en el capullo de la rosa, resistiendo bien los cortes de las navajas albaceteñas que se han llevado por delante otros hongolíticos menos dañinos que ellos.

Otras enfermedades de esta flor se manifiestan con manchas negras en las petaloquetas debido al sectarismo. Y no faltan casos en que el silloneo de unos pocos provoca agujeros espaciales internos por donde el hongolítico absorbe los elementos que pretenden librarse de él.

La proliferación de espejos en el tallo les impide ver los errores propios, ocasionando la pudrición del capullo. Situación que sólo puede evitarse retirando con urgencia los pétalos afectados, aunque éstos se mantengan enraizados con garfios al hongolítico central que los sustenta, rodeado por núcleos celulares protectores, que, a su vez, éste protege. Además, suelen ser resistentes a los fungilíticos habituales porque las electobacterias son impenetrables a la coraza que protege su himenio.

Tales hongolíticos son como herejes que corrompen el rosal desde dentro obstruyendo sus conductos libertarios, mientras aparentan salvar la planta de mayores males. Secretan influencia a través de sus glándulas digitales y suelen hipotecar voluntades facilitando a los hospederos la digestión política de sus beneficios. Es decir, se alimentan osmolíticamente, absorbiendo nutrientes materiales allí donde pueden chupar sin ser vistos. Bienes que luego disuelven en un líquido seroso indetectable, sin que nadie se entere, porque son eficaces descomponedores primarios de las rosas y difíciles de ver en superficie, con el veneno siempre dispuesto a inocularlo en las yugulares de los disidentes.

Llegados a este punto, ya sólo cabe la poda radical de la planta para salvar de la enfermedad al rosal entero, cortando por lo sano el tallo e injertando nuevos esquejes o replantando un nuevo rosal que dé capullos sanos, para que todo el que quiera pueda llevárselos a casa, sin la vergüenza de que las visitas se mofen por decorar la casa con rosas mustias. La única precaución que se debe tomar es no fertilizar la nueva planta con estiércol procedente del rosal podado, para evitar contagios.

También se debe favorecer la circulación de aire fresco que renueve el ambiente llevándose los malos humos que tanto contaminan; y un buen drenaje en el suelo para que el agua de riego se lleve los posibles hongolíticos que aparezcan como herederos del primigenio ya eliminado. ¡Ah!, y mucho cuidado con las heladas porque las bajas temperaturas pueden mantener en estado de hibernación los pétalos enfermos, para resucitar cualquier día con ánimo de seguir contaminando los nuevos rosales.