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Etiqueta: oníricas

NEBLINAS

NEBLINAS

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Cuanto más insistan “ellos” en convencernos de lo contrario que pensamos, más empeño pondremos “nosotros” en decirles que el último pelo de tonto que teníamos lo perdimos el día que la partitocracia impuso listas cerradas, la participación democrática se limitó a meter las papeletas en las urnas electorales cada cuatro años, la corrupción institucional  inició su despegue al infinito y la complicidad silenciosa de los que miran, ven, saben y callan, se hizo doctrina interna en los partidos, algunos de ellos hoy casi partidos.

La incapacidad de los políticos profesionales para darse cuenta del sentimiento popular hacia ellos, es la causa del profundo desencuentro entre el universo virtual en que “ellos” viven y la realidad terrenal que sufrimos los ciudadanos, acentuándose esta divergencia en el periodo electoral que estamos padeciendo, del que no sabremos nunca las cuentas ni lo que pagamos por ello, lo cual favorece nuestra salud.

En la neblina que envuelve a los mitineros, estos han perdido la brújula social siguiendo el rumbo equivocado de la paloma de Alberti hacia el norte, cuando su destino debería ser el sur, donde nos encontramos el 85 % de la población, ocasionándoles dicho error visiones oníricas y situaciones ficticias, imaginadas solo por ellos.

Lo que no perciben muchos candidatos es que tales neblinas despistan a poca gente y no impiden la visibilidad de la mayoría por muy bajas y espesas que sean las nubes, ya que el viento de la sensatez común las arrastra hacia la nada, despejando la mente de los sufridos ciudadanos que siguen caminos divergentes a sus regidores.

AMANECE UN NUEVO DÍA

AMANECE UN NUEVO DÍA

Amanece

Amanece un nuevo día desadormeciendo el letargo donde habitan pesadillas y quimeras que apenas pueden recordarse, cumpliendo la tarea cotidiana que a todos ocupa cuando ya se ha cumplido el tiempo concedido al sueño, abandonando en la almohada el descontrol de la razón sobre la realidad que conforma nuestra existencia.

Al despertar de la narcosis nocturna, aguardan impacientes en la antesala de la jornada las esperanzas diurnas, sabiendo que el nuevo día trae novedades inesperadas, sorpresas desprevenidas, ignorados sucesos y desconocidas peripecias, que justifican la aventura de la vida, pues nada sabemos de lo que espera en cada nuevo instante, al ser tan inesperada la historia personal de cada cual, como ilusionante el futuro que deseamos.

Quedan desperdigadas entre las sábanas los placenteros sueños, inquietantes pesadillas y esperanzas oníricas, abriéndonos la realidad su ventana cada día sin permitirnos ver más allá del paisaje que nos muestra en cada presente, velándonos el porvenir por mucho que nos empinemos para ver qué se esconde tras la tapia del próximo minuto.

Aunque el azar reserve a su voluntad el derecho de admisión negando asilo a las pitonisas y ocultando a las profecías la posibilidad de anticipar el futuro, no puede evitar que cada nuevo día se acerque a nosotros portando en la solapa la primicia de un pensamiento inédito, una cábala desconocida o la rama de un olivo con un verso suspendido en cada hoja, aliento de la jornada.

He abierto la jaula del invierno a mi jilguero para que vuele al encuentro del amor en esta primavera, pidiéndole a cambio que se acerque cada día a mi refugio íntimo con un poema de la mano, mientras el azar lo permita y el futuro sea algo diferente al punto negro en el destino que a todos nos espera.