Navegando por
Etiqueta: Facebook

AMOROSO AMOR

AMOROSO AMOR

Escriben estos renglones los amigos de Facebook, proclamando en mi página de tal “libro de caras” que lo amoroso no es descriptible. Que da paz a la vez que mortifica, endulza, enchoncha, plenifica y emboba, siendo lo mejor y lo peor en su afán de relajar  y abrazar, dando plenitud y felicidad a los enamorados, alternada con preocupación y desilusión, siendo indescifrable misterio.

Lo amoroso provoca aleteo de mariposas en el estómago, nervios desenfrenados, escalofríos, sudores y acelerados latidos con sensaciones vitales únicas e intransferibles, siendo como dijo San Juan de Sahagún aquello que nutre la paz, dando alas e impulsos a la vida, como imparable locomotora que lleva al destino deseado, elevándonos y envolviéndonos como niebla que se extingue cuando el sol lo desnuda.

Unifica lo amoroso la mezcla de todo lo deseable, librándonos de lobos enmascarados de ovejas, odio disfrazado de amor y envidia teñida de amistad, justificando la palabra del poeta: Quiero y no quiero querer /  a quien no queriendo quiero. / He querido sin querer / y estoy sin querer, queriendo. / Si porque te quiere, quieres, / que te quiera mucho más. / Te quiero más que me quieres, / ¿Qué más quieres? ¿Quieres más?

Es lo amoroso misterioso germen que ayuda a florecer, que ocupa de pájaros la cabeza, da sombra, ilumina interiormente, traspasa la piel, ilumina la mirada, ayuda a caminar, reír, celebrar y compartir música, libros, viajes y miradas, confirmación permanente de lo insaciable, saludable, dulce, reconfortante y fortalecedor del amor.

ACCIDENTE ¿CON/SIN CONSECUENCIAS?

ACCIDENTE ¿CON/SIN CONSECUENCIAS?

avión

Describí ayer en mi página de Facebook la secuencia cronológica de los hechos que me llevaron a renunciar al viaje que pretendía hacer a Noruega con el resto de viajeros que tomaron tierra en Bergen a las siete de la tarde, omitiendo el comentario que me hizo un compañero de ruta, diciéndome que si todos los viajeros hubieran renunciado al viaje, la rebeldía habría tenido consecuencias, que la resignación y el silencio no aportarán.

Espero que no sea así, y que quienes tienen responsabilidad en los hechos eviten que los futuros usuarios de los servicios sociales ofrecidos por la administración pública, no pasen malos tragos como los que ayer indigestaron el viaje de placer que nos esperaba a los veteranos ciudadanos que emprendíamos viaje a Noruega.

El reconocimiento de la gravedad de los hechos por parte de todos los que ocupábamos asiento en el avión, no se tradujo en una rebeldía colectiva ante la situación vivida, que hubiera ocupado las portadas de periódicos y telediarios, obligando a la Junta de Castilla y León, a la agencia de viajes y a la compañía aérea Alba Star a tomar medidas que evitaran futuras desgracias irreparables.

El Boeing 737-400 que había de llevarnos en volandas los 2.300 kilómetros que nos separaban de Bergen, cargado de combustible, viajeros y equipajes, necesitaba para despegar en esas condiciones una pista de 2.540 metros, teniendo la de Matacán 2.513 metros, claramente insuficientes para satisfacer adecuadamente la demanda de la aeronave en tales condiciones.

El sobrepeso y la insuficiente longitud de pista fueron, según informaciones recibidas, las causas de que el piloto del avión diera con la rueda de cola contra el asfalto durante el despegue, al verse forzado a levantar la cabeza del avión más de lo aconsejable en tales condiciones de carga sobre una pista como la de Salamanca, inhabilitada para muchos aviones.

Cabe esperar que la llegada a Bergen de los pasajeros que reanudaron el viaje tras el accidente, no impida a la Gerencia de Servicios Sociales de la Junta de Castilla y León, a la agencia de viajes Leontur y a la compañía Alba Star, reflexionar sobre los hechos ocurridos para que no vuelvan a repetirse, y satisfagan complacientemente a organizadores y usuarios.

TODOS A LA CÁRCEL

TODOS A LA CÁRCEL

Unknown

Son varios los ciudadanos detenidos por insultar y amenazar a políticos en las redes sociales, pero cabe esperar que será mayor el número de políticos que pasen por los banquillos debido a los insultos y amenazas que ellos propinan, considerándose impunes a la ley que pretenden imponer para criminalizar las opiniones de mal gusto que viertan los vecinos hacia ellos en Twiter, Facebook, blogs o artículos de opinión.

Es obligado suponer que los fiscales pondrán a disposición judicial a los políticos que vuelvan a llamar «gusanos goebbelianos» o “basura” a los periodistas; “víbora con cataratas” a un alcalde; “cucarachas” a los que van a la bodeguiya; “cojo inútil” a un senador disminuido; “pija que no sabe hablar” a una ministra; “asesino” a un diputado; “tocapelotas” a un presidente autonómico; “enorme hijo de puta” al presidente del Congreso; o “canalla” al presidente del Gobierno.

También pasarán por el juzgado de guardia los individuos de un bando que llamen al ciudadano de la otra bancada: “fascista”, “nazi”, “franquista”, “bambi”, “patriota de hojalata”, “bobo solemne”, “gilipollas”, “sinvergüenza”, “mierda”, “filibustero”, y otras lindezas que “hunos” y “hotros” llevan dirigiéndose durante años.

Igualmente, los jueces tendrán trabajo extra con los políticos que no han escatimado insultos y amenazas en torno al terrorismo, como aquel que dijo: “cuando dejen las armas, en vez de un tiro les meteremos dos”; o el otro que descubrió el voto secreto de un miembro del Gobierno afirmando sin pudor: “el señor ministro vota a ETA”.

Los ciudadanos del movimiento 15-M han recibido estos elogiosos piropos de ciertos políticos y periodistas en medios de comunicación, tribunas y redes sociales: “camorristas”, “pendencieros”, “mastuerzos”, “tontos”, “criminales”, “híbridos de hiena y rata”, “payasos”, “majaderos”, “golpistas”, “malnacidos”, “parias”, “farsantes”, “cultivadores de marihuana”… Y la Plataforma de Afectados por la Hipoteca también ha recibido parte del convite insultante y amenazante, con injurias del tipo “piojosos”, “nazis”, “borregos”, “falsarios”, “fascistas” y “estafadores”.

Por otro lado, las amenazas recibidas por algunos políticos han escandalizado a los de su clase, pero ninguno de ellos ha considerado amenaza de muerte que un niño afectado de cáncer lleve cinco años sin tratamiento en el toledano hospital Virgen de la Salud, como han denunciado los padres del pequeño; o los enfermos que fallecen en listas de espera; los dependientes que agonizan en sus casas en las peores condiciones de subsistencia; o los que se hacinan en pasillos hospitalarios por cierre de plantas asistenciales, eliminación de quirófanos o reducción de personal sanitario.

FACEBOOK

FACEBOOK

Mi simpatía por la empresa de Zuckerberg me llevó un día a poner mi cara en su libro, y desde entonces han sido mayores los beneficios recibidos que los pequeños sinsabores llegados de aviesas plumas que se colaron de rondón en mi página, aprovechando la ingenuidad inicial de este asociado.

Verter opiniones, sentimientos, críticas, saludos, aficiones y proyectos para ser compartidos por los “amigos” que acceden a la intimidad de la página de cada cual, es abrir puertas a la esperanza para lograr entre todos un mundo mejor, más unido, fraternal y solidario.

Pero confundir la censura con el insulto, la amistad con el amiguismo,  el interés por la vida ajena con el espionaje, la crítica constructiva con la ofensa personal, la opinión con la mentira y la autorización del propietario de la página a visitarla con la exigencia a introducirse en ella, son caminos directos al destierro de los entrometidos, descarados y curiosos.

Por eso no estoy dispuesto a ofrecer mi página en Facebook a desahogos ofensivos de frustrados visitantes, ironías de estercolero, hirientes críticas, injustificados ultrajes, arbitrarias ofensas, detestables mofas, violentos dicterios, falsas injurias y maledicentes denuestos a diestro y siniestro.

Por eso me reservo el derecho de admisión y no admito que visiten esta página virtual los voceros de la catástrofe o amigos de la sinrazón, ni quienes van por la vida con orejeras políticas o religiosas, que hacen de la intolerancia, doctrina.

PROHIBIR VERSUS EDUCAR

PROHIBIR VERSUS EDUCAR

La censura que la red social Facebook ha impuesto a la revista El Jueves por la viñeta que inserta en su portada en la que aparecen Ángela Merkel y Mariano Rajoy practicando sadomasoquismo, me invita a reflexionar sobre los efectos de las sanciones en la modificación de comportamientos, es decir, plantear la validez del conductismo en la modificación de conductas.

Sin pretender fomentar polémicas entre conductistas y cognitivistas, dejadme advertir que siempre fui enemigo de lograr hábitos socialmente deseables a bases de estímulos, sean éstos positivos o negativos. Tal vez por eso nunca ofrecí dádivas a mis hijos a cambio de buenas notas, ni castigué a los alumnos por malos comportamientos.

Fui siempre partidario de educar persuadiendo, aprovechando la bondad intrínseca que comporta la educación, utilizando argumentos que tuvieran poder disuasorio para incentivar cambios actitudinales codiciados.

Tampoco he sido partidario de llevar la normativa donde no hay espacio para ella, pero he apostado por normas sustentadas en valores como la convivencia o la paz, por muy coactivos que fueran los reglamentos que las contuvieran.

La persuasión cierra el paso a la imposición, facilitando el cambio pretendido. La argumentación es la fuerza capaz del convencimiento. Y las razones los pilares que justifican las exigencias externas.

Prohibiendo se pone coto a los furtivos, pero no se evitan las cacerías, y castigando se doblegan voluntades, pero no se logran adeptos.

ELEUTERIOS

ELEUTERIOS

Por la costa levantina, – tierra de arroz, flores, amor y luz -, es popular que los “eleuterios”  son especies animales con perfil humano, caracterizados por pasar “de la figa de su mare al cementerio”, sin romper la vida ni mancharla.

Personajillos de tres al cuarto empeñados en ser sal de los platos que indigestan con su presencia; mendas tautológicos de sus propias sandeces; coleguillas inhabilitados para concluir silogismos elementales; sujetos con pares cromosómicos desapareados; individuos con abstrusa mente engominada; y arquetipos de la estupidez.

Peligrosos fulanos que navegan por las redes sociales contaminando con sus necedades la solvencia de estos medios, al tiempo que obligan a los pobres incautos que caen en sus redes a malgastar el tiempo en sus páginas. Hay “eleuterios” de todos los colores, tipos, razas y nacionalidades. Van solos por la red, formando una gran comunidad de analfabetos funcionales, agremiados en la distancias por la bandera de la memez profesional. Pontifican sobre lo que ignoran; insultan con descaro ofensivo; y juegan al escondite tras las bambalinas.

Se cuelan estos prójimos en el Facebook con delirantes comentarios carentes de fundamento; escupen en Twitter sus absurdas proclamas, enlaces y ofertas, con palabras que sólo alcanzan los de su misma especie. Y, lo que es más grave, patrocinan blogs infumables, carentes de gusto, interés y contenido, con entradas que avergüenzan al diccionario, injurian la gramática y laceran el sentido común.

Para ser “eleuterio” no se precisan estudios, sino todos lo contrario. Tampoco se necesitan conocimientos que vayan más lejos de las tres primeras letras del alfabeto, ni se requiere saber contar los dedos de la mano o leer tres palabras seguidas con más de una consonante. Les basta con balbucear algunas palabras y entender la lengua materna sin alcanzar el nivel de los animales domésticos.

Lo grave de los “eleuterios” es que ignoran lo poco que saben y sacan pecho en los foros, comentarios y anotaciones, adornando su mentecatez innata con errores ortográficos, desaciertos lingüísticos y torpes plagios, atreviéndose a condenar, censurar y criticar sin argumentos, a quienes no alcanzarían nunca, aunque tuvieran las vidas de los gatos. Todo ello con alevosía y amparándose en el anonimato de ficticias fotos, falsos nombres, hipotéticos títulos y supuestos oficios.